MERKEL HABLÓ POR PRIMERA VEZ EN EL PARLAMENTO Y PROMETIÓ DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS
La nueva canciller alemana, Angela Merkel, se mostró hoy dispuesta, en su primera declaración de gobierno ante el Parlamento, a continuar con las reformas económicas y sociales para llevar al país de nuevo hacia delante en la Unión Europea (UE).
En su discurso de casi hora y media, Merkel, de 51 años, expresó su intención de que Alemania sea “un socio fuerte en Europa y el mundo” y señaló que la política exterior alemana se seguirá basando en alianzas con otros países. Según dijo, el resto de socios europeos deposita “grandes expectativas” en Alemania para que la UE supere su actual crisis.
Por ello, aseguró que el país pretende contribuir a que se alcance “un compromiso razonable” en las negociaciones presupuestarias en la cumbre de diciembre de la UE, aunque precisó que su país no está dispuesto a aceptar una solución por encima de sus posibilidades, en vista de la precaria situación de sus arcas públicas.
Merkel también afirmó que uno de los objetivos de su gobierno es la lucha contra todo tipo de extremismo en Alemania, algo para lo que fomentará el diálogo entre las culturas y la integración de los extranjeros que viven en el país.
“Mi gobierno es abogado de todos los alemanes, pero también de todos los ciudadanos que viven en Alemania. Por ello, donde sea necesario, actuará con ímpetu contra cualquier forma de extremismo, racismo y antisemitismo”, dijo la líder democristiana en su primera declaración de gobierno ante el Parlamento.
En Alemania viven 7,6 millones de extranjeros, sobre una población total de 82 millones de personas. Merkel aseguró que Alemania es un país tolerante y multiculural, pero afirmó al mismo tiempo que su gobierno evitará que se formen sociedades paralelas dentro del país en las que no se respeten los valores de convivencia vigentes. “Integración es una tarea clave en estos momentos”, añadió. Merkel señaló que el diálogo con el islam tendrá una gran importancia para su gobierno. La canciller rechazó sin embargo los casos registrados en el país de asesinatos de jóvenes musulmanas a manos de sus propios padres o hermanos que desaprobaban su relación con hombres de otras religiones.
“Como mujer, quiero decir que los matrimonios forzosos o los asesinatos por honor -ambos conceptos por cierto bastante horribles- no tienen nada, pero nada que ver con el honor y tampoco pueden tener un lugar en nuestra sociedad. No podemos tolerarlo”, dijo la canciller.
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