MESA FORMÓ UN GABINETE PARA AFRONTAR LA TRANSICIÓN
Felipe Quispe, diputado boliviano y líder de campesinos, manifestó que “Todo se ha normalizado”. Sin embargo, alertó acerca de que el nuevo ministro de Asuntos Campesinos, Indígenas y Agropecuarios “es un señor desconocido” para ellos, Diego Montenegro. “Nunca habíamos visto quién era. Ya veremos qué hace ese señor”, advirtió.
Además, dijo que tienen una concentración muy grande en La Paz, donde el gremio analizará la situación del país y sacará una conclusión: “Vamos a continuar con las movilizaciones o entraremos en cuarto intermedio hasta después de 90 días”.
Sobre el Presidente, Quispe opinó que observarán cuán fuertes son sus relaciones con los Estados Unidos.
Novedades
El nuevo presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, tomó ayer juramento a un gabinete ministerial de “independientes”, según él mismo señaló, y recibió apoyo nacional e internacional. El flamante mandatario emplazó a sus ministros a reconstruir el país desde los escombros de la “hecatombe” social y política del último mes y aseguró que su gobierno promoverá el respeto a las inversiones extranjeras en el país.
“Se está jugando el destino del país”, afirmó Mesa al tomar juramento a sus ministros, que no representan a los partidos tradicionales, y aseguró que, pese a tener un gabinete sin partidos políticos, éstos son “esenciales para la democracia”.
“Esto que nos ha pasado nos ha traumatizado fuertemente, nos ha dejado con heridas muy profundas, nos ha dejado material y espiritualmente dañados. Tenemos el desafío de que del dolor nazca la esperanza y nazca la fortaleza de espíritu y de acción”, afirmó el mandatario, que asumió el cargo el viernes.
Mesa añadió que los inversores saben que “la mejor forma de garantizar su presencia es la posibilidad de abrir con flexibilidad una negociación en los términos vinculados, por ejemplo, al tema de los hidrocarburos”.
“Trabajaremos para que las inversiones sean respetadas”, sostuvo el nuevo jefe de Estado, que sucedió al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, para poner fin a una violenta movilización de sindicatos y campesinos contra el gobierno.
En la ceremonia y antes del acto de jura se dio a conocer un decreto por el cual se crean dos nuevos ministerios: el de Participación Política y el de Asuntos Indígenas y de los Pueblos Originarios, y el cargo de delegado presidencial para la Lucha Contra la Corrupción. Mesa instó a los 15 miembros de su gabinete a “ser cuidadosos en cada paso que toman” y a ejercer “con la mayor transparencia posible”, pues advirtió que “el abismo está todavía al alcance de la mano” y que “cualquier equivocación, cualquier falta de perspectiva, nos abocará de nuevo hacia dicho abismo”.
La incertidumbre continúa sobre el término de gobierno de Mesa, que constitucionalmente debe concluir en agosto del 2007. Pero el presidente señaló que no era factible mantener un gobierno apartidario hasta entonces y dejó la posibilidad de un acortamiento de su mandato al Congreso, aunque hay una fuerte corriente en diversos sectores para que el período concluya efectivamente en el 2007.
Mientras tanto, tras un mes de huelga y con 77 muertos y 400 heridos por la represión militar y policial, la calma retornaba ayer lentamente a las calles de La Paz y El Alto, al igual que en el resto de la convulsionada Bolivia. El país será sede de la XIII Cumbre Iberoamericana, en noviembre, como estaba previsto, aunque la reunión tendrá un perfil más austero y más centrado en el trabajo.
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