MÉXICO CIERRA LA CAMPAÑA ELECTORAL Y SE PREPARA PARA ELEGIR PRESIDENTE
Los candidatos presidenciales cierran campaña para las elecciones del domingo con actos públicos en distintos puntos del país, tras cinco meses en los que las propuestas fueron ensombrecidas por los intercambios de ataques entre los dos candidatos con más chances.
Con los últimos números divididos entre los aspirantes de la izquierda Andrés Manuel López Obrador y del oficialismo derechista Felipe Calderón, los postulantes asisten a su última oportunidad de allegarse de votos mediante el llamado directo, antes de dar paso a cuatro días de reflexión a los más de 71 millones de probables votantes el próximo domingo.
La ley electoral prohíbe a los candidatos y sus partidos realizar propaganda por cualquier medio cuatro días antes de la elección, la primera desde que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue derrotado en 2000 luego de siete décadas de gobiernos ininterrumpidos. Roberto Madrazo, candidato del PRI, fue relegado al tercer lugar de las preferencias, aunque aún se muestra confiado en poder remontar en los últimos días y no sólo acercarse a sus adversarios sino incluso dar la sorpresa y ganar la contienda.
Pese a haber cinco en la competencia, dos centraron la atención: Calderón, aspirante del Partido Acción Nacional (PAN) que busca mantener las políticas pro empresariales de Fox mediante la promoción de mayor inversión privada en todas las áreas; y López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien ha dicho su prioridad será ayudar a los pobres mediante una modificación de la política económica para que tenga un enfoque social.
Pero más que sus propuestas, lo más atractivo fueron los ataques que se propinaron de manera directa o a través de sus equipos de campaña e incluso sus simpatizantes. Todos los medios posibles -televisión, radio, Internet y los discursos mismos- sirvieron para el intercambio de críticas, descalificaciones y acusaciones mutuas.
El oficialista fue quien lanzó los primeros misiles con spots en los que advertía que López Obrador sería “un peligro para México” con sus propuestas de programas sociales para dar pensiones mensuales a ancianos y reducción de los precios de los energéticos. Le siguió una campaña para compararlo con el presidente venezolano Hugo Chávez, en la que se afirmaba que ambos eran igual de ”intolerantes” y como muestra recurrieron a una frase que el izquierdista soltó a Fox: ”Cállate chachalaca!”, en referencia a un ave tropical escandalosa y que López Obrador tuvo que reconocer que no debió decirla porque le afectó en su imagen.
La propaganda negativa le permitió al oficialista subir al primer lugar en las encuestas hacia abril y los primeros días de mayo. El izquierdista vio poco a poco recuperar terreno hasta encontrarse porcentualmente en algunas encuestas finales arriba de Calderón, aunque en virtual empate si se considera el margen de error que era mayor a la diferencia entre ambos contendientes.
Madrazo, del PRI, no fue el único relegado. También lo fueron los otros dos candidatos de dos partidos minoritarios de reciente creación: Patricia Mercado, de Alternativa Socialdemócrata y Roberto Campa, de Nueva Alianza. Calderón tendrá su último acto de campaña en la ciudad occidental de Guadalajara, mientras que López Obrador cerrará en la principal plaza de la ciudad de México, conocida como el Zócalo.
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