MÉXICO NO PUDO ANTE PORTUGAL PERO IGUAL CLASIFICÓ
Portugal llegaba al partido con México con la tranquilidad de tener la clasificación en el bolsillo. El equipo de Scolari había logrado dos triunfos en igual cantidad de presentaciones y el pase a octavos de final ya era una realidad. Sin embargo, el gran objetivo era terminar arriba en el Grupo D para tratar de evitar un cruce con Argentina en la próxima fase.
La primera misión para México era asegurar el pase de ronda. Para ello debía obtener al menos un punto frente a los portugueses, ya que una derrota hoy sumada a un triunfo de Angola frente a Irán podían significar la eliminación por diferencia de gol. Claro que los dirigidos por Lavolpe iban a buscar una victoria para ganar la zona y jugar en octavos de final ante el segundo del Grupo C.
México avisó en el comienzo. José Fonseca desbordó por la derecha, se sacó de encima a dos rivales y le pegó por abajo, pero el arquero Ricardo respondió con firmeza y contuvo el remate. Enseguida, Portugal demostró toda su contundencia.
Se jugaban sólo cinco minutos cuando Maniche encaró decidido por el centro de la cancha y la abrió para la izquierda. Simao se metió en el área, junto marcas, descargó hacia el medio y encontró nuevamente a Maniche, quien en todo momento acompañó la jugada. El volante del Chelsea le pegó de primera, poniéndola arriba, en el segundo palo y lejos del alcance de Oswaldo Sánchez. Golazo de los portugueses, que podían manejar el partido con tranquilidad.
Así fue. México se adelantó pero no mostró ideas en ofensiva. Mientras, los europeos esperaban bien parados atrás y apostaban a la velocidad de Helder Postiga, el único delantero que presentó Scolari en un equipo alternativo con habituales titulares junto a otros jugadores que suelen actuar como relevo.
Los de Lavolpe daban muchas ventajas en la derecha de su defensa. Portugal aprovechó esos espacios y creó algunas chances para aumentar. El segundo, sin embargo, llegó gracias a un error infantil de Rafael Márquez. Vino un córner desde la derecha y el hombre del Barcelona le realizó un pequeño homenaje a la mano de Dios, claro que lo hizo en su propia área. Una reacción inexplicable ya que se trataba de un centro que no parecía llevar peligro a su arco. El árbitro Lubos Michel –acertadamente- cobró penal, y Simao lo cambió por gol. El marcador estaba 2-0 y parecía que se venía una goleada, aunque eso no ocurrió.
México reaccionó, dándose cuenta de que la firmeza defensiva de Portugal con el balón en movimiento no era la misma en los envíos con pelota parada. Primero fue Omar Bravo quien le pegó tras un cabezazo de Márquez y obligó al esfuerzo de Ricardo. El arquero logró tapar, la pelota dio en el travesaño y se fue al córner.
A los 29, sin embargo, Fonseca saltó solo en el primer palo tras un tiro de esquina y no perdonó: su cabezazo cruzado se convirtió en el tan ansiado descuento para el conjunto azteca. Con ese resultado se fue una primera etapa muy atractiva, en la que ambos equipos pensaron más en el arco de enfrente que en el propio y brindaron un buen espectáculo.
Lavolpe metió un cambio para el complemento: Zinha por Rodríguez. Con esa modificación, México empezó a hacerse fuerte en mitad de cancha y, a partir de un manejo más cuidadoso de la pelota, fue de a poco dominando a los europeos. Portugal, en cambio, ya no era ese equipo contundente y arrollador de la primera media hora del partido.
Omar Bravo tuvo en sus pies la gran oportunidad de poner el empate. Fue desde los doce pasos, luego de que el árbitro cobrara penal por una mano intencional de Miguel. El delantero mexicano le pegó con potencia pero la agarró muy abajo y la mandó por arriba del travesaño. Fueron tres minutos fatales para México, ya que a los 16 Luis Pérez simuló una falta en el área rival y recibió la segunda tarjeta amarilla, con la consecuente roja.
Daba la impresión de que el partido no podía terminar 2-1, ya que ambas defensas daban muchas ventajas y las situaciones de peligro seguían sucediéndose. México iba al frente con más ganas que fútbol, pero Omar Bravo tenía una tarde para el olvido y no acertaba en la definición. Enfrente, a Nuno Gomes, reemplazante de Postiga, también le faltaba la puntada final.
El trámite no cambió en los últimos minutos. Los mexicanos recibieron la tranquilizadora noticia del empate iraní frente a Angola y se dedicaron a esperar el final, aunque resignados a terminar segundos en su zona. Portugal se llevó lo que vino a buscar (el primer puesto en el Grupo D), y de yapa cerró la fase con puntaje ideal. De todas formas, el funcionamiento del equipo europeo no fue bueno y tanta irregularidad puede convertirse en un problema para los dirigidos por Scolari ante un rival más exigente.
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