MÉXICO: SIGUEN LAS TAREAS PARA RESCATAR A LOS MINEROS ATRAPADOS
Los rescatistas luchaban contra las probabilidades para salvar a 65 mineros mexicanos atrapados bajo tierra desde el domingo tras una explosión, mientras familiares guardan vigilia junto al fuego.
Envuelta con suéteres y mantas, María Teresa Rodríguez, de 30 años, permaneció sentada junto a la puerta de la mina, posición que guardó desde el domingo, con la mirada fija al frente en espera de noticias de su esposo desaparecido.
“Me quedo aquí hasta que salga mi esposo”, dijo sujetando una humeante taza de café que le entregó un voluntario, en el arranque de su segunda noche sin dormir.
Esperanza. Según rumores que circulaban en el lugar, algunos rescatistas habían escuchado algunos golpes dentro de Pasta de Conchos, la siniestrada mina de carbón propiedad de Grupo México ubicada en el norteño estado de Coahuila.
Pero luego de dos días atrapados bajo tierra, los mineros aún no dan señales de vida y los rescatistas tienen un largo trecho por recorrer para llegar a las galerías donde quedaron sepultados. Sólo cuentan con palas y picos para llevar a cabo su trabajo.
Harán túneles de ventilación. Raúl Escudero, un funcionario de la mina, dijo que los equipos de auxilio batallaban para conectar dos túneles de ventilación que permitirían a los rescatistas penetrar a salvo a las áreas en las que se piensa los mineros están atrapados.
Escudero dijo que los rescatistas esperan llegar en cuestión de horas hasta las galerías colapsadas, pero existe gran riesgo de que otras secciones de la mina cedan.
Los tanques de oxígeno de seis horas de los trabajadores seguramente se agotaron, pero los operadores de la mina tenían esperanzas de que hubiera pozos de aire que pudieran mantenerlos con vida.
Voluntarios proporcionaron caldo caliente a los familiares agrupados alrededor de fogatas para combatir la helada noche en la zona desértica, mientras algunas personas cantaban canciones cristianas acompañados por un solitario guitarrista.
Los rescatistas llegaron a 100 metros de donde dos hombres estaban operando una cinta transportadora el domingo por la mañana cuando ocurrió la explosión, pero la mala ventilación y el riesgo de mayores derrumbes complicaban el rescate.
Se especula que los mineros se encuentran divididos en grupos a unos 2 kilómetros dentro de la mina, ubicada en cercanías de la ciudad de San Juan de Sabinas.
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