MICELI SE MANTIENE EN SILENCIO Y DELINEA SUS PRIMEROS PASOS
La designada ministra de Economía, Felisa Miceli, eludió esta mañana la catarata de periodistas que la esperaban en la puerta de su casa y entre micrófonos y cables se subió a un automóvil sin responder una pregunta. Sólo dio a entender que después de la asunción, el jueves, volverá a hablar con la prensa.
Mientras tanto, la mujer que pasa sus últimas horas como directora del Banco Nación sigue delineando los primeros pasos. Ayer, minutos después de concluir la reunión con Lavagna en la que le pidió la renuncia al titular del Palacio de Hacienda, el presidente Kirchner la recibió en su despacho en la Casa Rosada.
La conversación duró cerca de 40 minutos. Miceli volvió a su lugar de trabajo y cerca de las 2 de la tarde se cruzó al Ministerio que ahora recorrerá todos los días para dialogar brevemente con Lavagna, quien impulsó la llegada al Nación.
Estuvieron solos durante 20 minutos. Y dicen que Lavagna le dijo “Contá conmigo para lo que necesites”. Y que Miceli, de la emoción, soltó unas lágrimas.
¿Qué tarea le espera ahora a la primera ministra de Economía de la historia del país? Según los analistas, Kirchner seguramente le dirá que hay que conservar el principal sostén económico de este gobierno: el superávit fiscal y el tipo de cambio “competitivo”.
Una de las ideas centrales también es encontrar la manera de enfriar la inflación sin afectar la marcha de la economía, aunque eso suene contradictorio para buena parte de los observadores.
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