MICHELLE BACHELET ES LA NUEVA PRESIDENTA DE CHILE
El 11 de marzo de 2006 quedará grabado como un día histórico para Chile. En Valparaíso, Michelle Bachelet se convertió en la primera mujer presidenta del país vecino en un acto de asunción encabezado por el titular del Senado y ex mandatario, Eduardo Frei Ruiz, quien le tomó juramento y le colocó la banda presidencial ante la mirada atenta de 120 delagaciones de todo el mundo y el Parlamento en pleno.
La socialista Bachelet sucede en el cargo a Ricardo Lagos, quien le entregó la misión de continuar la tarea de los tres gobiernos anteriores de la Concertación Democrática, la coalición de centro-izquierda que hace 16 años reemplazó a la dictadura de Augusto Pinochet.
Como estaba previsto, a las 12 comenzó el acto de asunción en la sede del Parlamento chileno en Valparaíso. Tras un interminable aplauso que recibió a Lagos, que terminó su presidencia con una aceptación del 70 por ciento de los chilenos, una Bachelet impecablemente vestida de blanco y muy emocionada ingresó al recinto en medio de una calurosa bienvenida de los presentes que con cánticos corearon su nombre.
“Si, prometo”, dijo con voz firme la pediatra cuando el presidente del Senado, Eduardo Frei Ruiz Tagle, le tomó el juramento, tras lo cual se convirtió oficialmente en la presidenta de Chile para los próximos cuatro años.
El senador Frei colocó a Bachelet la banda presidencial, que simboliza el cargo, que previamente recibió de manos del mandatario saliente, Ricardo Lagos, como estipula el riguroso protocolo chileno que no incluye discursos.
Pero el rígido protocolo fue interrumpido con un espontáneo y solitario grito: “¡Te amamos, Michelle!”, que bajó desde la tribuna del hemiciclo.
Lagos entregó a su sucesora un medallón con forma de estrella que también simboliza el cargo, tras lo cual se escuchó el himno nacional chileno, como punto final de la ceremonia, en la que varios presentes, incluidos la nueva presidenta y su antecesor, mostraban los ojos húmedos por la emoción.
Bachelet se convirtió así en la primera mujer en llegar a la presidencia en Chile, cargo en el que la antecedieron 46 hombres en casi 200 años de vida republicana.
La mandataria asumió ante una treintena de gobernantes de América Europa y Africa y 120 delegaciones de distintos países del mundo, entre ellos el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, que vestía de luto por conmemorarse hoy el segundo aniversario de los atentados terroristas del 11-M en Madrid.
Tras entregar la banda presidencial, Lagos, que se mordía los labios a causa de la emoción, se retiró del lugar entre aplausos, junto con colaboradores, mientras Michelle Bachelet procedió a tomar juramento a sus ministros.
En el Salón de honor del Congreso se encontraban también los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner; Bolivia, Evo Morales; Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva; Uruguay, Tabaré Vásquez; Perú, Alejandro Toledo; Venezuela, Hugo Chávez, varios mandatarios centroamericanos y la primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, entre otros.
Entre los más de 800 invitados a la ceremonia también estuvo presente la madre de la gobernante, Angela Jeria, viuda del general de la Fuerza Aérea, Alberto Bachelet, quien fue colaborador del gobierno de Slavador Allende y murió en prisión en 1974.
Los actos de traspaso del mando continuaron con un almuerzo de honor que ofreció la presidenta en el palacio de Cerro Castillo, la residencia presidencial de verano, a los mandatarios e invitados extranjeros, tras lo cual regresará a Santiago para comenzar a trabajar.
Médica pediatra y sociales, Bachelet, de 54 años, experta en seguridad, separada y madre de tres hijos no tendrá una tarea fácil. Aunque recibe un país con una economía en expansión -con un PBI que crece un 6 por ciento al año y una inflación controlada- Bachelet también deberá hacer frente a una pobreza que afecta al casi 20 por ciento de los 15 millones de chilenos, un desempleo que araña el 7% y niveles importantes de desigualdad social.
La presidenta electa, que en enero derrotó al derechista Sebastián Piñera en segunda vuelta, protagoniza un hecho histórico que refleja el gran cambio cultural de Chile, un país considerado conservador y que de la mano de Bachelet intentará proyectar a la mujer chilena a un sitio de igualdad con los hombres.
De los jefes de Estado que asisitieron a la jura, la presencia del presidente boliviano Evo Morales marca otro hecho histórico, ya que es el primer mandatario de Bolivia en asistir a una asunción presidencial desde que ambos países rompieran relaciones diplomáticas en 1978 a raíz de un conflicto territorial por el que La Paz se lanzó a la guerra para tratar de recuperar la salida al mar que perdió en el siglo XIX.
Por primera vez, el 11 de marzo no tuvo un sabor tan amargo para Michelle Bachelet que mañana conmemorará el aniversario número 32 de la muerte de su padre. Alberto Bachelet Martínez falleció torturado por sus propios compañeros de armas aquel día del año 1974 bajo la dictadura de Augusto Pinochet.
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