MICROSOFT ENFRENTA A LA UNIÓN EUROPEA EN UN JUICIO POR 500 MILLONES DE EUROS
Esta mañana comenzó en Luxemburgo un juicio de Microsoft contra la Unión Europea en el que el gigante informático no sólo busca recuperar los 500 millones de euros que debió pagar tras una condena de la Comisión Europea por abuso de posición dominante sino también asegurarse que, en el futuro, podrá mantener la estrategia comercial que lleva adelante en otras partes del mundo.
A la primera audiencia del proceso asistió un ejército de abogados: ante los nueve jueces del tribunal de primera instancia y a sala repleta, Microsoft desplegó un equipo integrado por unos 60 representantes y la Comisión, otro con alrededor de 30 especialistas.
La estrategia y las intenciones de la compañía quedaron claras incluso antes de que comenzara el juicio. A punto de ingresar en la sala, el responsable de asuntos legales de la empresa, Brad Smith, sostuvo que “el impacto del caso va más allá de Microsoft” porque, adujo, las exigencias de la Comisión Europea para corregir las posibles prácticas monopólicas ponen en riesgo la capacidad de innovar de la industria en general.
Además de intentar recuperar los 500 millones de euros de la multa, la empresa de Bill Gates busca defender su estrategia comercial, que se le permita vender el Windows con el programa Media Player y conservar el secreto en torno a sus códigos. “Creemos que los hechos mostrarán que hay una fuerte competencia en términos de elección del consumidor”, aventuró Smith.
En su causa, la Comisión Europea recibió el apoyo de varios firmas tecnológicas de primera línea, como IBM, Nokia, Oracle o Sun Microsystems, que desde la asociación ECIS sostuvieron que el gigante estadounidense “eliminó la competencia” en algunos mercados y que una victoria en Luxemburgo le permitiría “continuar con sus prácticas anticompetitivas”.
El proceso se extenderá hasta el viernes, aunque el fallo del tribunal recién se conocería a fines de 2006 o principios de 2007.
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