MIENTRAS LOS ESTATALES ANALIZAN LEVANTAR LOS PAROS, REINA EL CAOS EN HOSPITALES Y ALGUNAS ESCUELAS
La situación volvió a ser dramática en la mayoría de los hospitales públicos. Si bien en todos se siguen garantizando las guardias mínimas y se atienden las urgencias, no se realizan trabajos de limpieza e higiene desde que comenzó el plan de lucha, y el personal hospitalario rechazó de plano la mejora ofrecida por el gobierno.
El rasgo distintivo tanto en el Hospital Iturrapse como en el Cullen, fue la autoconvocatoria del personal en asambleas al margen de las representaciones gremiales, para ratificar y clarificar sus reclamos.
En el Iturraspe, enfermeros y mucamas decidieron “no firmar” las planillas que distribuía UPCN para recoger la opinión de los afiliados, y “continuar las medidas de fuerza” hasta tanto se logren alcanzar los resultados pretendidos.
Así lo expresó en diálogo con El Litoral uno de los delegados gremiales, Antonio Costa. Liliana Gaitán, empleada, aclaró que la asamblea se debió, en realidad, a la autoconvocatoria del personal, y advirtió que seguirán con la lucha “porque no nos sentimos remunerados por el trabajo que hacemos”. “Nos quieren enfrentar con la gente, cuando acá se trabaja de ocho a diez horas sin feriados ni fiestas. Queremos que se nos remunere por la labor que hacemos”.
El reclamo esencial del personal es que el aumento salarial que otorga el gobierno se incorpore como parte del básico, de lo contrario, “sigue habiendo compañeros que tienen un básico de 30 pesos en los hospitales”, advirtieron.
Con la misma indignación se autoconvocaron los trabajadores hospitalarios en el Hospital Cullen. “Trabajamos todos los días del año con lluvia o calor, y tenemos en algunos casos 30 pesos de básico; eso no es justo. Trabajamos las 24 horas del día, no somos como quienes a la 13 ya terminan su labor y sábado y domingo no trabajan. No estamos de acuerdo con nada de lo que el gobierno ofreció, y esta es una lucha de Salud; no nos interesan las otras reparticiones.
Además, acá se dijo que estábamos de acuerdo con la oferta cuando nadie nos preguntó nada”, alertaron.
Como en el Iturraspe, coincidieron en señalar que la principal pretensión es elevar el básico de los empleados porque esto perjudica también a los futuros jubilados. En el Hospital de Niños, los delegados de ATE explicaban la oferta en una asamblea, pero con la salvedad de que “el gobierno no nos ha convocado”, reclamó Carlos Meloni, uno de los referentes del sector.
La dirigencia
Consultado por El Litoral, el titular de UPCN, Alberto Maguid, prefirió no arriesgar pronósticos respecto de la aceptación o no de la propuesta. Dijo que “recién mañana” se tendrán todas las planillas para poder procesar las opiniones de los afiliados, aunque ratificó que el paro con asistencia a los lugares de trabajo hoy y mañana. “Todos están en absoluta libertad de acción para resolver”, sentenció.
Por su parte, Marcelo Delfor de ATE coincidió en señalar que los sectores más “conflictivos” son los vinculados a Salud, y advirtieron que también “enardeció los ánimos” la ausencia de una norma en la que se plasmen los aumenten. “Hay términos confusos y la gente se siente manoseada”, expresó. Mañana a las 10, se reunirá el plenario provincial de ATE para definir si se acepta la propuesta o se avanza con el plan de lucha.
La amenaza de una semana de paro por parte de los empleados públicos de la provincia podría quedar en un par de jornadas de protesta. Ayer, el titular de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Alberto Maguid, suscribió un preacuerdo con la provincia de cara a levantar la huelga. Entre hoy y mañana, los afiliados al gremio deberán votar si aceptan la nueva propuesta que fija un piso de 650 pesos por empleado, equipara el presentismo con los docentes y pasa a planta permanente a los contratados con más de un año de antigüedad. En tanto, ayer hubo serios inconvenientes en el Iapos, en hospitales y al menos en 10 escuelas, donde no se dictaron clases por la falta de higiene. Mientras, Amsafé Rosario desobliga mañana para movilizarse a la sede local del Ministerio de Educación para reclamar que incluyan en el último decreto de aumento a preceptores y bibliotecarios, entre otros cargos.
La intensificación del paro y la decisión de extenderlo durante una semana provocaron la reacción en la Casa Gris. Maguid acudió a una reunión con el ministro coordinador de Gabinete, Julio Barberis, con quien firmó un preacuerdo en base a una nueva propuesta salarial que UPCN responderá en 48 horas. Hoy se terminará de votar en las oficinas públicas y mañana habrá una respuesta formal al gobierno. “Vamos a recomendar a nuestros afiliados que acepten, porque se contemplan todos los reclamos hechos por el gremio. Buscaremos suspender las medidas hasta verificar la aplicación de lo acordado”, anticipó Maguid.
El dirigente explicó punto por punto la propuesta hecha ayer por Barberis:
* Salario mínimo de bolsillo de 650 pesos para los empleados públicos.
* Equiparación del presentismo con los docentes, incluidos agentes de API y Catastro. Se va de 30 a 80 pesos y sólo se perderá el presentismo en caso de ausencia injustificada o licencia sin goce de sueldo.
* Todo el personal del sector hospitalario gozará de unos 30 pesos extra derivados del presentismo crítico, cuando hasta el momento sólo lo cobraban quienes cumplían 8 horas diarias de trabajo.
* Pase a planta permanente de todo el personal contratado de emergencia y monotributistas que tengan un año de antigüedad a partir del 1º de enero próximo.
* Se devuelven los días descontados de paro al personal de la API y se normaliza la situación de los empleados transferidos del ex Banco Provincial de Santa Fe.
* UPCN remite a la Legislatura un proyecto donde a igual función en el Estado, igual remuneración salarial.
* En 90 días se solucionará la mala liquidación de haberes en el Sistema Provincial de Informática.
* Lanzamiento conjunto de un plan de capacitación para “optimizar la potencialidad de los recursos humanos existentes”.
En tanto, ayer se vivió la primera jornada de paro de la semana, que se hizo sentir en todas las dependencias. En el Hospital Centenario se atendieron urgencias y sólo se dispusieron guardias mínimas, mientras que en el Provincial hubo clima de desborde. Según sus directivos había 25 pacientes en estado crítico que debían ser trasladados al sector privado.
Las escuelas también se vieron afectadas. La delegación VI del Ministerio de Educación santafesino recibió un listado de las escuelas que debieron suspender las clases porque el paro de los porteros hizo que los baños fuesen clausurados preventivamente. Así ocurrió en las escuelas 1.346, 6.383, 632, 1.263, 1.357, 53, 1.275, 1.280, 2.013 y Normal 3. “Todas tienen un acta de notificación de la supervisora confirmando esta situación”, aclaró la titular del área, Adriana Bertolotti.
Mientras, el titular de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) Rosario, Gustavo Terés, confirmó que mañana se realizará, a las 10.30, una concentración en la delegación ministerial (Alem y Gaboto) para exigir una solución urgente a las jubilaciones docentes y a los trabajadores que no están frente al aula (bibliotecarios, secretarios y preceptores, entre otros), por lo cual se producirá la desobligación de alumnos a partir de ese horario.
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