MIGUEL ASENSIO: "PODEMOS ASPIRAR A MUCHO MÁS"
Aunque más no sea informalmente, esta semana comenzará a discutirse el nuevo esquema de coparticipación federal de impuestos. El gobierno nacional, las provincias y los legisladores intentarán darle forma a una norma clave en términos impositivos de notable incidencia para el desarrollo de las distintas regiones del país. En la actualidad, de acuerdo a la ley sancionada en 1988 y sus modificaciones, el Estado transfiere mensualmente cerca de 1500 millones de pesos al conjunto de las provincias en concepto de fondos coparticipables, con lo cual cada punto que se asigna son 15 millones de pesos. De esa masa de recursos Santa Fe recibe casi 150 millones, lo que la convierte en la segunda provincia que más partidas percibe detrás de Buenos Aires. Sin embargo estos dos estados provinciales y Córdoba poseen la mitad de la población nacional y aportan más del 50 por ciento del producto bruto y fundamentalmente son las provincias donde más se recauda y por ende que más transfieren recursos a la Nación. Además, los exportadores agropecuarios santafesinos dejan por mes 700 millones de dólares en concepto de retenciones que nunca vuelven a Santa Fe.
“Teniendo en cuenta la capacidad productiva de la provincia, lo que aporta a la Nación y sus necesidades los recursos coparticipables que recibimos no son pocos pero podemos aspirar a más”, dijo a Rosario/12 el ministro de Hacienda de Santa Fe, Miguel Asensio quien se mostró partidario de “discutir varias cuestiones a la vez, no solamente los actuales recursos coparticipables. Hay que incorporar las partidas presupuestarias que reciben algunas provincias, los regímenes promocionales y los recursos naturales que cuentan muchas regiones”. La ley de Coparticipación vigente -Nº 23.548 ‑ fue sancionada el 7 de enero de 1988 en las postrimerías del gobierno de Raúl Alfonsín, pero desde entonces fue varias veces modificada. La masa de fondos que el Estado distribuye a las provincias está integrada por la recaudación de todos los impuestos nacionales existentes, con la excepción de los derechos de importación y exportación y otros tributos especiales.
Paralelamente, existen otras partidas externas al régimen que se distribuyen mediante fondos específicos, por lo que la distribución total de recursos federales no guarda ninguna relación con la fijada hace casi 16 años en la ley. La reforma a la Constitución Nacional realizada en 1994, fijo como plazo para la sanción del nuevo régimen finales del año 1996, con lo cual la mora lleva ya siete años por razones políticas y económicas.
“No es una discusión sencilla, lo que está en juego es qué país queremos, si uno equitativo o si se profundizan las diferencias”, explicó a este diario el ex ministro de Hacienda santafesino y actual secretario del Funif -Fundación para la Integración Federal‑, Hugo Garnero. “En la negociación todas las provincias van a reclamar más fondos y lo van a plantear en términos de que eso es justo”, anticipó Garnero quien advirtió sobre el “poder que van a tener las provincias chicas porque el tema comienza a debatirse en el Senado” y allí tienen tres representantes como el resto, para imponer su criterio ante la Cámara de Diputados donde la provincias grandes tienen más representación.
La norma que aún regula la distribución de fondos -con sus modificaciones a cuestas‑ establece que la provincia de Buenos Aires recibe el 19,93 por ciento de los fondos coparticipables, Santa Fe el 9,28 por ciento – que en realidad se redujo inmediatamente a 8.84 por las deducciones que la misma ley fijaba‑ y Córdoba el 9,22 por ciento. Las otras provincias reciben el siguiente porcentaje: Catamarca (2,86), Corrientes (3,86), Chaco (5,18), Chubut (1,38), Entre Ríos (5,07), Formosa (3,78), Jujuy (2,95), La Pampa (1,95), La Rioja (2,15), Mendoza (4,33), Misiones (3,43), Neuquén (1,54), Río Negro (2,62), Salta (3,98), San Juan (3,51), San Luis (2,37), Santa Cruz (1,38), Santiago del Estero (4,29) y Tucumán (4,94).
El análisis de esas cifras permite concluir que Buenos Aires es paradójicamente la provincia que más recursos recibe de la coparticipación y a la vez la que menos percibe si se tiene en cuenta su población, su producto bruto y las carencias que tiene la mitad de sus habitantes. Hay un segundo grupo de provincias integradas por Santa Fe y Córdoba que aportan una gran cantidad de recursos y reciben escasos fondos. Aunque superan por lejos al promedio del resto. El tercer grupo lo constituyen provincias cuyo aporte es ínfimo y en relación a ello los fondos que reciben son elevados como Chaco, San Juan, Catamarca y Tierra del Fuego.
En diálogo con este diario Asensio sostuvo que a su entender Santa Fe “puede aspirar a recibir más fondos coparticipables (actualmente recibe entre 100 y 150 millones de pesos mensuales) pero la negociación no va a ser fácil”. El ministro de Hacienda santafesino dijo que para la administración reutemista no “debe discutirse sólo la distribución de los fondos coparticipables. Hay otras cuestiones que deben afianzarse. Hay que incorporar las partidas presupuestarias que reciben algunas provincias, los regímenes promocionales y los recursos naturales”. En ese sentido destacó que Santa Fe aporta al fisco cerca de 700 millones de dólares mensuales en concepto de retenciones a las exportaciones de los cuáles ni uno sólo vuelve a la provincia.
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