MIGUEL ROMANO DEBERÁ DECLARAR.
El estilista fue convocado para las 10.30 por el juez de Instrucción Mariano Bergés, quien también recibirá declaración indagatoria de Gustavo Muzio, yerno del coiffeur.
El expediente se originó a raíz de la denuncia de una cliente de Romano, Elena Miranda Almagro, quien afirmó haberle comprado a principios del 2000 un Mercedes Benz 190-E, y un Mitsubishi Eclipse, que luego fueron sustraídos de la cochera del edificio en el que vive la mujer.
Miranda Almagro explicó que por el Mercedes Benz pagó 16 mil dólares, y por el Mitsubishi, 28 mil, sumas que fueron parcialmente abonadas en efectivo (20 mil dólares), y a través de cheques diferidos del Banco Francés.
Las operaciones se llevaron a cabo, según la denuncia, en el estudio de abogado de Muzio, y en la peluquería de Romano, ubicada en el Barrio Norte de la Capital.
Miranda Almagro aseguró que la esposa de Romano, al saber que los autos habían sido robados, le habría dicho “traé la plata que falta, y mañana tenés los coches”.
De acuerdo a las fuentes consultadas, uno de los vehículos, que tenía orden de captura, fue secuestrado al vérselo circulando en la zona norte de la Capital, conducido por un joven que, según los voceros, estaría vinculado con Romano.
La causa no tiene relación con el expediente por estafas reiteradas a través de tarjetas de crédito presuntamente robadas, por el que el peluquero se encuentra a las puertas del juicio oral y público.
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