MILES DE FIELES VUELVEN A PEDIRLE "PAN Y TRABAJO" A SAN CAYETANO
Los miles de fieles que acampan a lo largo de diez cuadras en los alrededores del santuario de San Cayetano comenzaron a ingresar a la iglesia ubicada en el barrio porteño de Liniers, conmemorando la festividad del Patrono del Pan y del Trabajo.
Los creyentes provenientes de distintos puntos del país se instalaron con sus carpas en los alrededores de la iglesia ubicada en Cuzco 150 y los primeros de la fila aguardaban en el lugar desde fines del mes de junio.
Los primeros
El primer grupo que ingresó en el primer minuto de hoy al santuario lo integran fieles de La Pampa y de las ciudades bonaerenses de San Justo y San Martín, quienes desde hace 30 años se ocupan de reservar su lugar frente a la iglesia, para pedir y agradecer los favores que les concedió San Cayetano.
Carmen, una vecina de San Justo, se mostró emocionada ante la posibilidad de contarse, junto a su esposo, entre los primeros en llegar hoy al altar del santo, a quien, según dijo, le debe que su familia “haya encontrado trabajo y que nunca, ni en los momentos más difíciles haya faltado el pan”.
En igual sentido, Liliana dijo que va a pedirle a San Cayetano “trabajo para mi hija María”, que es ingeniera y desde hace meses perdió el empleo y que “voy a agradecer porque mi esposo consiguió trabajo, después de que perdimos una pequeña empresa familiar”.
La devoción por el Patrono del Trabajo lleva a los fieles a compartir lugares en las carpas levantadas en las inmediaciones del templo, a turnarse por las noches y a hacer cadenas de oraciones que se improvisan, mientras esperan la llegada del 7 de agosto.
El santuario abrió sus puertas a las 0 de hoy y las misas se oficiarán a partir de las 4 hasta las 23, siendo la principal la que dará a las 11 el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.
Gerardo Castellano, párroco de la iglesia San Cayetano, indicó que los fieles acuden este año a la iglesia bajo la consigna “no nos desanimemos, de la mano de San Cayetano encontramos el camino para volver a empezar”.
El sacerdote advirtió que “a diferencia del año pasado, se advierte en el peregrino una luz de esperanza al haber elegido acercarse a San Cayetano con esa invocación”.
Los colaboradores de la iglesia eligen cada año la consigna con la que orarán ante el santo durante el 7 de agosto y la del año pasado había sido “reclamamos el pan que alimenta y el trabajo que dignifica”.
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