MILES DE PERSONAS RENOVARON ENERGÍAS EN CHICHEN ITZÁ
Miles de personas se congregaron en la antigua ciudad maya de Chichén Itzá en una ceremonia mística que, según los indígenas, marca la fecundación de la tierra y el inicio de la primavera.
Ese ritual multitudinario y multicolor se repitió en la zona arqueológica de Teotihuacan, Tajín y otros sitios donde se conserva la tradición de los nativos de adorar al sol y “recargarse” de energía cósmica, al iniciarse el equinoccio de primavera.
Bajo un calor de 32 grados centígrados, los turistas y visitantes de Chichén Itzá aguardaron el inicio de la ceremonia, que por siglos fue el soporte religioso de la cultura Maya, una de las más importantes de América Central.
La llegada del “Kukulkán” (sacerdote que representa a una serpiente emplumada) se convirtió en un espectáculo maravilloso en las escalinatas de una de las pirámides de la antigua ciudad maya, pues con ello se dio inicio a la primavera y se repitió la disposición milenaria de fecundar a la “madre tierra”.
Al atardecer del 20 de marzo y del 22 de septiembre se observa en la escalera norte del Castillo de Chichén Itzá una “proyección solar serpentina”, en el marco de las ceremonias indígenas para “recargarse de energía cósmica”.
Ese fenómeno consiste en siete triángulos de luz, invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio al ponerse el sol.
Diversos científicos examinan una teoría de los sacerdotes mayas de que la pirámide emite su propia energía.
Transmisión
El ceremonial de Chichén Itzá fue transmitido hoy por televisión a diversos países.
“Hay una fuerza monumental que se plasma en la naturaleza en este evento”, dijo en Chichén Itzá la astrónoma argentina Isabel Hawkins García, directora del departamento de cultura del Laboratorio Espacial de la NASA.
La astrónoma dirigió la transmisión televisada y por Internet del evento a 200 museos de la Argentina, Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, Inglaterra, Japón, México y otros países.
Esa transmisión fue patrocinada por la NASA, el gubernamental Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México y las autoridades del sureño estado de Yucatán, donde se localiza Chichén Itzá, se informó.
Hawkins, doctorada en astronomía por la Universidad de Berckley, señaló que “es preciso motivar a la juventud a un nuevo encuentro con la ciencia, debido a que en la actualidad muy pocos estudiantes tienen incentivos para estudiar estas materias”.
Algunos expertos mexicanos creen que los mayas hicieron un gran aporte a la ingeniería actual, pues ellos manejaron el cero y ayudaron al desarrollo científico que ha permitido estudiar el cosmos.
La gran urbe maya de Chichén Itzá alcanzó su esplendor entre el 800 y el 1200 AD, cuando fue centro del poder político, militar y religioso del sudeste de Mesoamérica.
La ciudad atrae actualmente a miles de visitantes nacionales y extranjeros, que no dejan de admirar la grandeza de su ingeniería y “recargarse” de “nueva energía solar y cósmica”, cada que se inicia el equinoccio de primavera.
Dividida por los investigadores la Chichén Vieja y la Chichén Nueva, la urbe presenta diversas formas arquitectónicas, que marcaron sus diversos períodos de desarrollo.
En la historia de Chichén Itzá se refleja un pasado glorioso y su centro ceremonial marcó un curso decisivo en el derrotero de este pueblo ancestral, cuya ciudad ha sido considerada como una de las maravillas del mundo moderno.
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