MILINKOVIC: "ARGENTINA SIEMPRE DA MÁS DE LO QUE PUEDE"
Sus 2,02 metros se volvieron a habituar a la rutina del CeNARD. Allí, como tantos otros deportistas argentinos, la Selección de vóleibol y él, Marcos Milinkovic, acunan sueños olímpicos. Allí, el mejor jugador nacional vuelve a poner sus remates al servicio de Argentina en los entrenamientos diarios rumbo a Atenas. Allí también recibe a Clarín para hablar de los Juegos Olímpicos, esa gran cita que acostumbra a agrandar a Argentina y situarla entre las potencias del vóleibol.
—¿Es así? ¿Argentina se agranda en los Juegos?
—En todo campeonato importante Argentina siempre da más de lo que puede. Sea en Mundiales o en los Juegos Olímpicos, se hacen mejor las cosas…
—¿Y hay alguna explicación?
—No sé si hay explicación lógica. Pero lo cierto es que sucede. Así lo demostramos en cada competencia, como en los Juegos de Sydney 2000, cuando dejamos afuera al gran favorito, Brasil.
—¿Entonces se puede soñar ahora con otro batacazo así?
—Cada equipo y cada momento es distinto. En Sydney llegamos en un momento justo, los jugadores estábamos bárbaro y fuimos con una preparación muy intensa. Obvio que todos soñamos con repetir lo de Sydney o superarlo, pero no es tan fácil.
—Y para Milinkovic, ¿qué significa estar en los Juegos?
—Para mí no tienen comparación con nada, con ningún torneo.
—A casi dos meses, ¿cuáles son las reales chances de esta Selección?
—Tenemos que tener los pies sobre la tierra. Argentina está hoy debajo de las potencias. Nuestro objetivo principal es pasar la primera fase. En los papeles previos, vamos a pelear del quinto al octavo puesto. Pero ojo, eso no significa que no podamos dar un golpe como el del 2000.
—¿Qué tiene Argentina para dar ese golpe?
—Un gran juego de equipo. Si equilibramos algunas cosas físicas podemos mejorar mucho.
—¿Y las individualidades? ¿Puede aparecer algún pibe que la “rompa”?
—En esta vuelta me sorprendí con el nivel de algunos jugadores. Hay un grupo de pibes que les sirvió la competencia en el exterior y los hizo progresar: Giani, Darraidou, Peralta…
—Antes del Preolímpico dijiste que sólo de milagro podían clasificar por los problemas dirigenciales del vóley. ¿Hoy cambió la situación?
—Sigue siendo lo mismo, pero hay algunos que se ofenden si se critica o se dice la verdad. Entonces, lo mejor es entrenar y no hablar de ese tema. Así no se hacen los enojados, je.
—Serán tus terceros Juegos, ¿Se te cruzó alguna vez la idea de ser abanderado?
—No lo pensé, pero sería el broche de oro para los Juegos. Pero hay que tener en cuenta que Argentina tiene deportistas con mucha historia olímpica, con mucho nombre.
—Fabián Armoa fue tu DT en los juveniles de Obras, ¿cómo es tenerlo ahora de técnico en la Selección?
—Es un técnico que tiene tantas ganas como nosotros de hacer un buen papel. No tiene esa experiencia internacional que puede ser importante en momentos complicados. Por eso escucha a los jugadores más experimentados y eso es muy valioso.
Para Armoa sos “el Jordan argentino”, para otros el “As de espadas”. Y vos, ¿qué decís?
—Que soy un jugador importante del plantel que por experiencia en la Selección le puedo dar una mano a los más jóvenes. Esto es claro: el vóley es un juego de conjunto, no de un sólo jugador.
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