MINISTROS DE LULA DEBERÁN DECLARAR POR LAS DENUNCIAS DE CORRUPCIÓN
La investigación parlamentaria de las denuncias de corrupción que colocan al gobierno de Lula da Silva contra las cuerdas, continúa la ruta que las autoridades querían evitar: cuatro ministros figuran entre decenas de personas que serán convocadas a declarar sobre el esquema de sobornos a legisladores por parte de la administración del Partido de los Trabajadores.
A la cabeza de la lista de los convocados a declarar ante el Consejo de Etica y Decoro Parlamentario está el poderoso ministro de la Casa civil, José Dirceu, brazo derecho de Lula en cuestiones políticas y uno los principales líderes del Partido de los Trabajadores (PT). Su salida del gobierno, dentro de una recomposición del equipo ministerial que Lula estaría estudiando, circula como rumor desde hace varios días.
También serán citados sus colegas Ciro Gomes, de Integración Nacional; Aldo Rebelo, de Coordinación Política, y Waldrido Mares, de Turismo. Los cuatro fueron implicados en las denuncias del diputado Roberto Jefferson que apabullan a la clase política brasileña. Jefferson dijo que algunos de sus colegas habían recibido “sobresueldos” de unos 12.500 dólares pagadas por el PT para asegurar que serían leales al gobierno en el Congreso.
En su presentación del martes pasado ante la comisión parlamentaria, Jefferson dijo que los hombres del gobierno convocados a declarar sabían del esquema y que se lo ocultaron al presidente, quien sólo se enteró de los sobornos a principios de año, cuando el propio denunciante le contó. Jefferson apuntó sus cañones contra Dirceu y le recomendó apartarse del gobierno cuanto antes para no convertir a Lula en culpable.
La Comisión de Etica es sólo uno de los tribunales ante los que Jefferson debe explicar sus denuncias. Allí sus colegas decidirán si su conducta viola el decoro y podría llegar a perder su mandato.
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