MINUTOS DESPUÉS DE ENTRAR AL PENAL, MATÓ A UN RECLUSO
Un tribunal oral condenó a 14 años de prisión a un preso que mató a otro apenas 15 minutos después de que ingresó al penal de Villa Devoto, pese a que un juez había ordenado que lo mandaran a otra cárcel.
La condena recayó en el recluso Cosme Riselli, a quien el tribunal oral número diez consideró culpable de “homicidio simple” del detenido Aníbal Saibaa.
El tribunal también condenó a un guardaciárcel, Raúl Guerreño, a tres años de prisión en suspenso por “homicidio culposo”, y absolvió a un tercer agente del Servicio Penitenciario, Pablo Romero.
El veredicto fue leído este mediodía por los jueces Alejandro Becerra, Silvia Mora y Jorge Bustelo, al cabo de un juicio oral que comenzó el 25 de junio pasado.
Aníbal Saibaa fue asesinado en el interior del penal de Villa Devoto el 2 de octubre de 2002.
El 27 de agosto de ese año, Saibaa fue detenido un homicidio ocurrido en Villa Soldati; declaró ante el juez Ricardo Warley, confesó el delito y pidió ser alojado en la Cárcel de Marcos Paz, porque consideraba que en cualquier otro iba a ser víctima de
agresiones y venganzas.
El juez Warley, mediante un oficio al Servicio Penitenciario, ordenó que el Saibaá fuera alojado en Marcos Paz, pero los guardiacárceles lo llevaron al Pabellón 6 del penal de Devoto, donde estaba el primo de su víctima.
Saibaa ingresó a la 1.50 de la madrugada del 2 de octubre y 15 minutos más tarde salió de allí con una puñalada en el pecho que le provocó la muerte.
“La desobediencia condujo a mi hijo a las manos de sus asesinos, que previamente habían amenazado con matarlo”, dijo en su querella la madre de la víctima, Olga Gianino.
En la primera audiencia del juicio, celebrada en la vspera, la secretaria letrada del juez Warley, Susana Parada, recordó cómo Saibaa pidió “con las manos en posición de rezo” que no enviaran al penal de Villa de voto “porque allí lo iban a matar”.
La querella, encabezada por el abogado José Luis Ferrari, había pedido 14 años para Riselli y 17 para Romero y Guerreño; la fiscalía, 14 para Riselli, cinco para Romero y ocho para Guerreño, en tanto que las respectivas defensas habían solicitados las absoluciones.
Este contenido no está abierto a comentarios

