Mira y López: inauguraron un laboratorio para hacer paps
Cuando Valeriana del Valle Cisneros de Bordón supo que padecía cáncer de cuello uterino ya era demasiado tarde. Le habían diagnosticado su enfermedad en 1996, luego de que se realizara un Papanicolaou (Pap), cuando ella tenía 39 años y tenía 8 hijos, uno de los cuales había nacido muerto.A pesar de que luchó por su vida, junto a los médicos que la trataban, no pudo lograrlo. Incluso, fue derivada al Hospital Mira y López de nuestra ciudad ya que era oriunda de Recreo, para realizarse el tratamiento correspondiente. No fue suficiente.Valeriana es considerada técnicamente "una oportunidad perdida de prevención en salud", porque no fue captada a tiempo para realizarse los controles ginecológicos propios de su edad, que incluye el estudio de Papanicolaou, que permite detectar precozmente el cáncer de cuello uterino.El caso de esta mujer fue paradigmático en nuestra ciudad y generó una movida para que no hubiera otras Valerianas a futuro. El Hospital Mira y López, el Instituto Coni y Fundación Gémina decidieron iniciar un proyecto -que lleva su nombre- para promover la búsqueda y control ginecológico de las mujeres en edad fértil del área programática de ese establecimiento de salud, que después se fue extendiendo a otras localidades cercanas.La iniciativa -única en el país- lleva más de ocho años de trabajo y muy buenos resultados. Incluso, el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación está evaluando la posibilidad de replicarlo en otras provincias argentinas. El viernes pasado, Valeriana de Bordón recibió un merecido homenaje cuando se inauguró la Unidad de Patología Cervical en el Mira y López, que también lleva su nombre. Se trata de un laboratorio instalado convenientemente para recibir las muestras de Pap, de manera de realizar los estudios y entregar los resultados a las mujeres en tiempo y forma.Una persona comúnJuan Carlos Bordón, marido de Valeriana, concurrió con tres de sus hijas -especialmente invitados- al acto de inauguración del nuevo laboratorio del Mira y López.Con mucha emoción, opinó que "es un gran reconocimiento el hecho de que le pongan el nombre de Valeriana al laboratorio, porque era una persona común, una ama de casa, cuando generalmente se buscan nombres de médicos destacados para hacer los homenajes. Ella luchó muchísimo por su vida, al igual que los seis médicos que la atendieron, pero no pudieron lograrlo porque ya era tarde y en enero de 1997 falleció".Por eso, reconoció que "es tan importante el control ginecológico para tomar a tiempo la enfermedad y que pueda tener una solución. Ella es un ejemplo que sirve para que se tome conciencia de la prevención del cáncer de cuello uterino".Ana Rondina, presidenta de Fundación Gémina, fue la maestra de ceremonias del acto y recordó que "este proyecto comenzó en 1998 en una experiencia asociativa entre el Hospital Mira y López, el Instituto Coni y Fundación Gémina. Comenzó cuando dos voceros calificados nos contaron la historia de Valeriana de Bordón: los Dres. Raúl Dalla Fontana y Daniel Rocco. Cuando supimos esto, decidimos conmovernos, movernos y asociarnos. Hemos convivido durante ocho años con esta experiencia que es única en el país. Tres instituciones (dos estatales y una de la sociedad civil) pudimos hacer crecer un proyecto que tiene que ver con la salud de las mujeres".Por eso, dejó agradecimientos especiales "para las mujeres del área programática que hicieron florecer este proyecto, ya que sin ellas no hubiera existido; a la familia de Valeriana Bordón (su esposo e hijas); a Help Argentina, representada por la Lic. Mariana Maza, que confió en este proyecto; a todos los directores del hospital que acompañaron la iniciativa en estos años". Y agregó: "Ellos han hecho posible que pudiéramos difundir una experiencia de estas características, para a que otras mujeres no les pase lo mismo, para que podamos hacer la detección oportuna del cáncer de cuello de útero".No se pudo prevenirPosteriormente, el Dr. Dalla Fontana, titular del Departamento de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud, habló a la concurrencia y recordó que "fui uno de los médicos que asistió a Valeriana en aquel momento. Tengo una mirada triste del tema por haberla atendido y haber visto, como llamamos en salud, una oportunidad perdida de prevención en salud. Valeriana es un paradigma de este tema y por eso apoyamos este proyecto. Por ende, tenemos pensado fortalecer este servicio del hospital Mira y López".Por su parte, la directora del Mira y López, Silvia González, opinó que la inauguración del laboratorio es un logro conseguido "con el esfuerzo de muchos". Aseguró que "si estamos aquí es para trabajar para la gente, para contribuir desde las instituciones de salud a generar una sociedad más justa, igualitaria, que contemple las reales necesidades de los grupos sociales más vulnerables, para que nadie tenga que esperar un año para recibir el resultado de sus estudios con la consabida angustia que esa espera lleva. Si estamos acá es para generar hechos de salud, para que no se repitan historias como la de Valeriana".En tanto, agradeció "a la Fundación Help Argentina y a Gémina por su aporte y nos comprometemos a que esta obra tan importante y de tanto esfuerzo valga el tiempo invertido, imprimiéndole una lógica de trabajo eficaz, que deberá regirse por el trabajo hacia la vida, el respeto, la escucha de las reales necesidades de las mujeres".Trabajo conjuntoPor último, la Dra. Elsa Zerbini, directora del Instituto Coni, puso el acento en la importancia del trabajo conjunto de instituciones de la sociedad civil con las del Estado, porque "cuando se unen para trabajar, los logros obtenidos son los mejores", opinó, "porque son logros estratégicamente obtenidos, es decir con gente con capacitación para volcar en este tipo de proyectos junto a otra que tiene toda la vivencia para aportar". Además, planteó que "el recuerdo de personas como Valeriana sirve para proyectar a futuro, aunque pretendemos que estos hechos sean cada vez menores".En tanto, la Lic. Mariana Maza, de Help Argentina, remarcó que un selecto grupo de 57 organizaciones de la sociedad civil forman parte de esta institución, entre ellas, la Fundación Gémina. En este sentido, recordó que esto ocurrió porque "la institución cumplió con criterios de buenas prácticas y transparencia, exigidas para ello", motivo por el cual transfirió fondos para desarrollar este proyecto social encarado en el Mira y López.¿Qué es el Pap?El Papanicolaou (Pap) es un complemento del examen ginecológico y uno de los métodos más eficaces para descubrir a tiempo la existencia de un tipo de cáncer que afecta a las mujeres. Es una prueba sencilla, indolora y rápida, que permite ver el cuello del útero o de matriz y extraer una muestra de células. Permite ver en el microscopio células anormales mucho antes de que la mujer tenga síntomas.Es necesario realizarlo, porque gracias a esta prueba y los nuevos tratamientos ha disminuido la proporción de mujeres que mueren de cáncer de cuello uterino; porque la mayoría de los casos de este tipo de cáncer se puede c
urar si se descubre a tiempo; porque casi todas las mujeres que mueren de cáncer de cuello uterino nunca se han realizado un Papanicolaou; porque si todas las mujeres se hicieran esta prueba como parte del examen ginecológico se podría luchar contra el cáncer de cuello uterino.El Pap debe realizarse en las siguientes ocasiones: desde el inicio de la actividad sexual; si hay pérdida de sangre entre una menstruación y otra, luego de las relaciones sexuales o de un lavado vaginal; si la mujer está embarazada. La frecuencia de este estudio puede ser anual o cada dos o tres años, cuestión que define el ginecólogo. A él se debe consultar cuándo buscar el resultado y cada cuánto tiempo hay que volver a realizarse el Pap.
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