MOLINÉ ANUNCIÓ QUE RECURRIRÁ A TRIBUNALES INTERNACIONALES
El juez de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Moliné O´Connor, que fue suspendido la semana pasada por la Cámara alta, dijo anoche que está siendo blanco de “una discriminación política” y aseguró que en el eventual caso de ser destituido del cargo no descartó la posibilidad de utilizar la vía internacional para apelar el fallo.
“En todo Estado de Derecho un ciudadano puede apelar a su sentencia”, señaló, aunque reconoció que “la última palabra siempre la tiene Dios”.
De bajo perfil y reacio a mantener encuentros con los medios, el magistrado suspendido por el Senado sorprendió anoche cuando fue entrevistado durante tres bloques en el programa televisivo “Hora Clave”, que conduce todos los domingos Mariano Grondona.
“Por qué voy a renunciar si tengo la razón, la Justicia y el derecho de mi parte”, destacó el juez al ratificar que no dimitirá a su cargo y deslizó que está dispuesto a insistir en su defensa ante la Corte Interamericana y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Puso como ejemplo de ello un antecedente que había ocurrido en Perú con magistrados que recurrieron a la justicia internacional y fueron avalados en su defensa.
Confiado en su inocencia, Moliné O´Connor dijo anoche que dictó fallos “con conciencia”, y aseguró: “Me están discriminando. Y toda mi defensa fue demostrar que no hay nada reprochable en mi conducta, ni en la sentencia que se ha demostrado”.
En este sentido, el juez destacó que se siente “víctima de una injusticia porque todas las causas que se invocan no tienen sentido”.
El suspendido juez dijo que “la Universidad de Buenos Aires desmintió (la) existencia” de la “mayoría automática” menemista, y destacó que sólo “ha habido cinco voluntades que se han definido por defender la propiedad privada” y “las garantías individuales”.
Tras negar los cargos de mal desempeño, Moliné O’Connor recordó que cuando renunció el ex presidente de la Corte Julio Nazareno presentó su dimisión a asumir la cabeza del Poder Judicial -por ser en ese entonces vicepresidente- y “la totalidad” le pidió “que aceptara” ese cargo.
Por otra parte, acusó al Congreso nacional de ser “una máquina trituradora”, por su “avance sobre los otros poderes del Estado”.
En su embestida contra los legisladores que lo suspendieron, Moliné dijo que “muchos senadores se pasaron de bando con su voto”. Y, como lo hizo el miércoles último durante su descargo emitido en el recinto de la Cámara alta, Moliné también cuestionó las facultades que se arrogó el Senado para destituir a un juez de la Corte.
Moliné insistió, ante la pregunta de los panelistas, que “no hay ningún cargo por los cuales se me acusa en el que yo tenga la más mínima sospecha”. Señaló, además, que “en una sociedad seria se rige por el que tiene las razones y no por el que tiene votos. No hay ninguna una razón válida (en el proceso que se lleva en su contra) que se haya usado para suspenderme”.
Molesto con la actitud de la Cámara alta, el magistrado suspendido arremetió: “Si dejamos que el Poder Legislativo avance vamos a correr el riesgo de quedar en manos de un Congreso que también, el día de mañana, pueda destituir un presidente mientras dure su proceso de enjuiciamiento”.
Moliné se ocupó en varios tramos de la entrevista televisiva en defender en el papel de sus compañeros de la Corte. “Todas las sentencias que se firmaron no las tomé solo, sino con otros. Y mis compañeros están igual de limpios que yo.”
Respecto de qué relación tuvo con el ex presidente Carlos Menem, dijo: “Escasísima. No tengo ninguna relación actualmente”. También destacó que no tuvo vinculación alguna con otros funcionarios del gobierno menemista cuando éstos ocupaban un cargo.
En otro tramo de su aparición televisiva, Moliné había expresado que durante los años que lleva como magistrado de la Corte “jamás recibí un llamado (del Gobierno) para fallar en contra o en favor de alguien. Todas las sentencias las dicté con mi conciencia”.
Postulante para la Corte
CORDOBA.- Una integrante del Tribunal Superior de Justicia de esta provincia estaría entre las candidatas para integrar la Corte si es que se concreta la salida del suspendido Moliné O’Connor. Berta Kaller-Orchansky, designada como vocal en el máximo tribunal cordobés en 1988, cuando era gobernador el radical Eduardo Angeloz, figuraría en la lista de nombres que analiza el presidente Néstor Kirchner para cubrir una eventual vacante en la Corte. Por estos días, la magistrada está a cargo de la presidencia del Tribunal porque su titular, María Esther Cafure de Battistelli, goza de licencia por vacaciones.
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