MOLINÉ O´CONNOR PRESENTÓ SU DESCARGO ANTE EL SENADO
El ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Moliné O`Connor, aseguró hoy que sus fallos fueron “justos”, al efectuar su descargo ante el Senado en el juicio político que se le sigue por presunto mal desempeño de sus funciones.
El descargo fue presentado por sus abogados Gregorio Badeni y Eduardo Aguirre Obarrio, quienes calificaron al ministro de la Corte como una “persona honorable”.
Defensa
“Vamos a presentar la defensa, en donde se rechazarán las acusaciones que se presentaron. Además, vamos a plantear la nulidad de las acusaciones por los vicios que se cometieron durante la sustanciación del juicio”, confirmó en Radio 10 Gregorio Badeni, abogado defensor del integrante de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Moliné O’Connor.
En ese sentido, agregó que “solicitarán la recusación de dos senadores, por haber emitido opinión sobre este tema”. Los dos senadores son Jorge Yoma y Miguel Angel Pichetto, ambos del partido justicialista. “También presentaremos un recurso extraordinario porque no se hizo lugar a la recusación del presidente Kirchner. Nosotros ofrecemos pruebas y solicitamos que se le permita a Moliné O’Connor la participación en una audiencia pública y oral para ampliar su defensa y ofrecer pruebas. Es una defensa tipo”, explicó Badeni.
El abogado constitucionalista reconoció: “Estuvimos trabajando a pleno”. Reclamó: “Lo que sí esperamos es que los senadores honren su palabra y trabajen como jueces, no como políticos. Que, como tales, sean imparciales”.
La presentación
El juez de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Moliné O’Connor, presentará hoy -por escrito y vía su abogado defensor, Gregorio Badeni- el descargo por las imputaciones que la Cámara de Diputados elevara al Senado a comienzos de septiembre en el marco del juicio político que se le sustancia desde hace ya cerca de tres meses por supuesto mal desempeño de sus funciones.
El voluminoso escrito de más de 500 fojas que será entregado en Mesa de Entradas de la Cámara alta cerca del mediodía de hoy, contiene un meduloso alegato para cada una de las imputaciones contenidas en la acusación. Todas ellas giran en torno del contenido de las sentencias del máximo tribunal en los casos “Macri”, “Meyer” y “Magariños”.
Ese justamente será el principal argumento sobre el que girará la defensa. “Los jueces no pueden ser removidos de sus cargos por el contenido de sus sentencias”, remarcó Badeni ante la consulta de Infobae.
“No se lo acusa de haber cometido un delito, ni deliberada o maliciosamente -agregó-, ni nada que objetivamente beneficiara o perjudicara a alguna de las partes”, explicó.
Otro argumento girará en torno de la nulidad de la acusación por la existencia de “vicios formales” en la comisión acusatoria de Diputados, presidida por el tucumano del justicialismo, Ricardo Falú. Los pedidos de nulidades incluirán además elementos probatorios que nunca fueron agregados a la causa, según adelantó Badeni.
Para el caso de que se rechacen todas ellas, se pedirá también la “apertura a prueba” para que sean comprobadas y pediría la convocatoria de una lista de testigos, entre los cuales se incluyen jueces, abogados, legisladores, al ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y al mismo presidente Néstor Kirchner.
El Senado, constituido en tribunal para este proceso, se reuniría el miércoles para analizar los argumentos presentados por la defensa del juez. Si bien en esa ocasión el oficialismo pretendía avanzar con la suspensión provisoria del juez en sus actividades, hasta que se resuelva su situación, deberá previamente analizar todas las nulidades, dictaminar sobre las dos nuevas recusaciones que presentó la defensa la semana pasada, esta vez contra los senadores Jorge Yoma y Miguel Angel Pichetto y determinar sobre la posibilidad de ampliar su defensa en forma oral, que pidió Moliné O’Connor.
El pedido de apertura a prueba, algo que los senadores del oficialismo -que impulsan el juicio, en línea con el pedido de Kirchner- consideran que sería “dilatorio”, sólo podría ser rechazado con el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes, en caso de que éstas fueran “manifiestamente improcedentes, superfluas o meramente dilatorias”.
Una vez finalizado el plazo para la prueba se fijará el día para que se produzcan los alegatos, luego de lo cual el cuerpo deberá proceder a deliberar “en forma secreta si son ciertos los cargos que se imputan al acusado” y, más tarde, en una sesión pública, cada legislador deberá responder si el acusado es culpable o no de los cargos que se le hacen.
La defensa planteará además en su presentación de hoy la “inconstitucionalidad del artículo 4º del reglamento de juicio político del Senado”, por el cual la parte acusadora considera que se podría suspender al juez.
La destitución del máximo magistrado, según marca la Constitución, sólo podría ser dictaminada por el voto de los dos tercios de los senadores presentes, aunque es una instancia para la cual aún falta un largo camino.
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