MOLINÉ PROMETE DEFENDERSE “HASTA LAS ULTIMAS INSTANCIAS”
El suspendido juez de la Corte Suprema, Eduardo Moliné O’Connor, camina sobre brasas pero mantiene firme su decisión de llegar hasta el final del sendero. Anticipó esta mañana que se defenderá “hasta las últimas instancias” en el juicio político que el Congreso está llevando a su fin. Y de sus palabras surge la ratificación de una intención que va más allá: en caso de ser destituido, el juez seguramente apelará ante el Máximo Tribunal y la Corte Interamericana.
“Yo no voy a renunciar. Voy a seguir hasta las últimas instancias”, afirmó el magistrado esta mañana, horas después de que el Senado culminara con la instancia de alegatos en el proceso y a una semana de la decisión de todo el cuerpo sobre su futuro. Además, el magistrado sostuvo que “se inventó el slogan de la mayoría automática” para descalificarlo.
Para Moliné O’Connor, la causa en su contra “es absolutamente política. Siempre he actuado con honestidad, con probidad y ajustado a la Constitución Nacional y a las leyes”.
“Debe haber alguien que le molesta mi presencia en la Corte Suprema. No tengo idea quién es. Es evidente que alguna de las cosas que han molestado de mi actuación es la defensa del derecho de propiedad”, afirmó.
A pesar de eludir el blanco de sus acusaciones, ayer Moliné O’Connor dejó en claro a quiénes considera responsables por el juicio político. En un duro alegato, el magistrado cargó contra el presidente Néstor Kirchner, quien había salido públicamente a pedir la depuración de la Corte, y a la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, que lidera el tribunal que sostiene el proceso.
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