Mollaghan desmintió la intervención de la Arquidiócesis de Rosario
El arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, desmintió que la diócesis de Rosario sea intervenida a corto plazo. El prelado calificó a la información al respecto, deslizada por una agencia de noticias nacional, como “provocativa y calumniante”.
José Luis Mollaghan (LT10)
En diálogo con LT10, el referente de la Iglesia Católica en el sur de la provincia de Santa Fe, relató que “en esta época del año, en que estamos con todo el trabajo grande de la preparación de los festejos de Navidad tan central para la vida cristiana, nos sorprendió de golpe la noticia de una agencia trayendo cosas inexactas y falsas sobre la intervención del Arzobispado, la salud del Arzobispo, desmanejos económicos y maltrato a los fieles”, entre otros puntos que menciona la noticia.
“Todo es una mentira absoluta, así lo denunció la nunciatura a la que llamé inmediatamente” cuando se conocieron estos trascendidos, dijo. Así las cosas, en primera instancia, aseguró que “no hay ningún interventor”. Como especialista en Derecho Canónico, Mollaghan afirmó que “en distintos ámbitos de la vida apostólica, hay visitas fraternas e intervenciones”. Lo que hubo en su sede fue “lo primero, ante quejas por asuntos concretos”. Según detalló, cuando eso pasa, “la Iglesia dice que es mejor que vaya un obispo a verlo con sus propios ojos”. Para eso llegó el obispo Arancibia, quien ya realizó tareas similares en varios puntos del país. Santa Fe lo conoce bien, porque es quien actuó durante el escándalo Storni.
El rosarino explicó que el enviado fue recibido con mucha alegría, visitó las instituciones y habló con sacerdotes para interiorizarse de la situación del pastoreo en la diócesis, hizo unos cuantos encuentros y se fue agradeciendo la colaboración nuestra”, relató. En breve, redactará un documento y lo elevará a los integrantes de la Nunciatura Apostólica que le encomendaron la misión para contar lo que vio y escuchó durante su estadía en Rosario. “Cuando concluya esto, se darán a conocer los resultados”, explicó.
Monseñor Mollaghan afirmó que había sido informado sobre la llegada de su par y que no le causó ningún tipo de malestar porque “si hay que investigar y conocer, qué mejor que el obispo vaya y vea”. Además, desmintió que esté interiorizado sobre las quejas que motivaron el envío de un veedor fraternal. Sólo mencionó entre los puntos a investigar, las acusaciones a un sacerdote por una situación económica y financiera en varios colegios que data de 1982, al tiempo que desmintió que se hayan reportado caso de abuso.
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