MOLOTOV SE ROBÓ LA NOCHE DEL VIERNES
Muy pocas veces sucede que las bandas encargadas de cerrar cada noche de Cosquín Rock se vean opacadas: el viernes ocurrió, y no porque el show de Las Pelotas haya sido pobre. Molotov superó las expectativas que había creado e hizo saltar y cantar como ninguna otra banda a las 30.000 almas que se hicieron presentes en la segunda noche del festival.
Aún luchando contra las deficiencias del sonido, como todos los grupos, el combo mexicano demostró su poderío y capacidad sobre el escenario.
Comenzaron el recital con varios temas de su último disco, como los hits
“Frijolero” y “Here we kum”, para después hacer un repaso por toda su
discografía: “Get me the power”, “Rastamandita”, “Parásito”, “Voto Latino”,
“Matate tete”, “Puto” y el genial “Rap, soda y bohemia”.
Antes, también habían brillado los santafesinos de Cabezones, banda liderada por César Andino, que hicieron hincapié en los temas de su último trabajo, “Eclipse”, con una muy buena respuesta del público.
También Carajo y Callejeros, con propuestas muy distintas, transformaron la tarde-noche de Cosquín en una fiesta. El trío que conduce el ex A.N.I.M.A.L., Marcelo Corvalán, sigue fiel a su propuesta de power metal. Cuando sonó “Sacate la mierda” (primer hit de la banda), decenas de rollos de papeles higiénicos cayeron sobre el escenario, para luego volver al mismo en forma de serpentina.
Por su parte, Callejeros, sorprendió con su rock barrial al estilo stone, pero muy cuidado y alejado de grupos como Viejas Locas, Intoxicados o La 25. Su gente fue un show aparte; con una infinidad de bengalas y banderas se diferenciaron de los demas fanáticos.
Una grata confirmación fue la de los uruguayos de La Vela Puerca. Su ska más festivo que combativo tiene un vuelo que los ubica más allá de cualquier rótulo.
Tocaron, entre otras canciones, “Potosí”, “Mañana”, “El huracán”, “El profeta”, “Por la ciudad” y “El viejo”.
Luego llegó el turno de Almafuerte. En realidad de su histórico lider, Ricardo Iorio. El padre de V8 y Hermética se ha convertido en el referente del heavy metal argentino y sus conciertos son cada vez más personalistas. “Almafuerte”, “Del más allá”, “Triunfo”, “Convide rutero” y “Sirva otra vuelta pulpero”, fueron las mejores interpretaciones de la noche, con Claudio Marciello brillando desde la guitarra.
Babasónicos pisó el ecenario”Atahualpa Yupanqui” luego de Molotov y se notó demasiado la falta de criterio de los organizadores. Los autores de “el tema del verano” según varios medios, “Irresponsables”, se vieron rodeados de fans de otras bandas que no comparten demasiado su estilo. A eso se le sumaron varios problemas con el sonido y algunos silbidos que se hacían sentir, de parte de los impacientes seguidores de Las Pelotas que querían ver a su banda.
Y la hora llegó. Las Pelotas ingresó al escenario y desató la locura de su
gente. Dafunccio y su gente hicieron estallar el escenario y no sólo eso, sino que también estalló la batería de los fuegos artificiales preparados para la ocasión.
Con un repertorio poco habitual en comparación con otros recitales, Las Pelotas dieron el broche de oro a una de las que será las mejores noches del Cosquin Rock.
Los fans del grupo no dejaban ir a sus referentes musicales y demostraron una cada vez mas asombrosa fraternidad entre el escenario y el público.
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