Montan una escenografía para recibir a Cristina con clima de fiesta
Instalaron un palco frente al Congreso y se movilizarán militantes para dar su apoyo.
Veinticuatro horas antes de la Asamblea Legislativa, que marcará el comienzo del año parlamentario , está todo listo para que Cristina Kirchner tenga su fiesta perfecta.
En las escalinatas del Congreso, sobre la avenida Entre Ríos, ya está armado un palco con vista a la plaza. En las galerías que rodean el recinto de la Cámara de Diputados todos los lugares fueron asignados. Por los pasillos del tercer piso transitaron esta semana los dirigentes de las principales agrupaciones de militancia kirchnerista, que preparan una gran movilización de respaldo a la Presidenta.
Todos los detalles de la jornada se coordinaron desde la Casa Rosada. Bajo la tutela del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, funcionarios y dirigentes oficialistas trabajaron para que el discurso de Cristina Kirchner esté enmarcado en una fuerte demostración de apoyo a la Presidenta, tanto dentro como fuera del Congreso.
Tras la derrota electoral de octubre, la concentración mostrará la primera postal callejera del oficialismo unificado, algo que no se vio en la concentración del 10 de diciembre, cuando casi no participaron columnas de los intendentes. Dirigentes de Unidos y Organizados anticiparon que esperan reunir unas 100.000 personas, para regalarle a la Presidenta una plaza llena. “Espinoza [Fernando] es uno de los que va a estar obligado a mover”, detalló a LA NACION un dirigente kirchnerista, en alusión a las aspiraciones del intendente de La Matanza por quedarse con la candidatura para gobernador bonaerense.
El cuadro festivo y de respaldo popular a la Presidenta operará como contrapeso de la agenda de temas delicados que abordará en su discurso Cristina Kirchner, tras la devaluación del peso y el sinceramiento de la inflación por parte del Gobierno.
Si bien cada 1° de marzo la Presidenta habla ante un público favorable, este año se redoblaron los esfuerzos para que no haya sorpresas desagradables. El presidente de la Cámara baja, Julián Domínguez, se comunicó anteanoche con el jefe de la bancada radical, Mario Negri, para garantizarle que no habría agresiones a la oposición de parte de la militancia kirchnerista. Los seguidores de la Presidenta ocuparán la gran mayoría de las galerías.
Evitar desbordes
Por pedido expreso de la Casa Rosada, Domínguez desactivó así un foco de conflicto: el jefe de los diputados radicales había advertido que si resultaban blanco de cantitos y abucheos abandonarían el recinto. “No les podemos dar ninguna excusa para que se vayan”, confió a LA NACION una fuente del oficialismo. Sería una forma de restarle protagonismo a la Presidenta, en una sesión en la que estará cara a cara con algunos de los presidenciables de la oposición, como Sergio Massa, Hermes Binner y Julio Cobos.
Más allá de que el oficialismo intentará que no haya “desbordes” en las barras, se prevé que la Presidenta juegue de local en el recinto de la Cámara de Diputados, donde la militancia la recibirá con una lluvia de papelitos. Eso sí, los diputados kirchneristas juran que este año no habrá cotillón de batalla. Ni globos ni alfajores contra Clarín del último año, suvenires que llevaban el sello del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, hoy en Italia.
Los preparativos de la ceremonia incluyen un cuidado especial de la figura de Cristina Kirchner. Las imágenes de TV serán tomadas sólo por los canales oficiales. Periodistas y fotógrafos tendrán, en comparación con años anteriores, más restricciones para cubrir la Asamblea.
El respaldo que recibirá la Presidenta al entrar al recinto tendrá su correlato en la Plaza del Congreso. Está previsto que, tras hablar ante la Asamblea Legislativa, Cristina Kirchner salga a la calle por la escalinata de la avenida Entre Ríos, para hablarle a la militancia. Sobre las escalinatas inaugurará réplicas de esculturas de Lola Mora, parte del plan de remodelación edilicia que lleva adelante Domínguez.
Aunque aún no se definió una consigna unificada, algunas agrupaciones hablarán de “diez años más de gobierno popular”.
Fuente: Página/12
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