MONTONEROS: INTERPOL BUSCA A FIRMENICH EN BARCELONA
Con custodia de Interpol en la puerta de su domicilio de Barcelona, el ex jefe de Montoneros, Mario Firmenich, sigue con pedido de captura. Anoche, el juez federal Claudio Bonadío rechazó el pedido de eximición de prisión presentado por su abogado, en la causa en la que se investiga la desaparición en 1980 de 15 militantes a manos de la dictadura, y la supuesta responsabilidad en esos hechos de la cúpula de Montoneros.
Los otros dos integrantes de esa organización que están detenidos desde el jueves, Roberto Perdía y Fernando Vaca Narvaja, declararon ayer varias horas ante el juez y consideraron que son víctimas de “una manipulación que está haciendo el poder político”, que “lo único que busca es enjuiciar el método de resistencia que encaró Montoneros”.
Mientras los agentes de Interpol intentan dar con el paradero de Firmenich, quien tiene residencia en Barcelona pero que ahora estaría de vacaciones, Bonadío deberá decidir en los próximos días si procesa a Perdía y Vaca Narvaja por su responsabilidad en la orden de regresar al país que recibieron en 1979 y 1980 los militantes de Montoneros, en la llamada “contraofensiva”, sin haber extremado las medidas de seguridad para ello.
Para ello, según aseguraron fuentes judiciales, deberá probar no sólo la falta de previsión sino su responsabilidad en el plan de genocidio que implementó la dictadura, y que constituye el delito de “lesa humanidad” que hace posible que no tenga validez la prescripción que rige para otros delitos penales.
La decisión adoptada por Bonadío el jueves se produce en medio de la polémica desatada en las últimas semanas por los pedidos de extradición enviados por España contra 46 represores, y la discutida anulación de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final, que ya cuenta con media sanción de Diputados.
También se produce cuando la Corte Suprema tiene a estudio la declaración de inconstitucionalidad de esas leyes, un planteo con el que se mostró de acuerdo el presidente Néstor Kirchner.
El abogado de Firmenich, Gustavo Maradini Drago, pidió ayer la eximición de prisión de su defendido, pero el planteo fue rechazado por la tarde por el fiscal Oscar Amirante, quien consideró que el ex dirigente montonero está acusado de crímenes de lesa humanidad, que no prescriben. En igual sentido se pronunció anoche Bonadío, aunque no trascendieron los argumentos de esa decisión.
Para el abogado de Firmenich, “estamos frente a un doble juzgamiento” porque el dirigente “ya fue juzgado y condenado por los mismos hechos que le atribuyen ahora, y fue indultado en 1990 por el entonces presidente Carlos Menem”. “Hay una violación al principio de la cosa juzgada; el encuadre que el juez ha utilizado es un disparate”, aseguró.
Según fuentes judiciales, Bonadío se basó en tres pruebas para acusar a los dirigentes montoneros.
Una de ellas es un voluminoso informe del Batallón 601 de Inteligencia, que habla de las divisiones internas y fracturas dentro de la cúpula de Montoneros.
Otra prueba es el documento secuestrado por la Cámara Federal de La Plata, en el marco de los llamados Juicios por la Verdad, en un allanamiento a la División de Inteligencia de la policía bonaerense.
Por último, el juez habría considerado como una prueba clave un extenso documento elaborado por el Departamento de Estado norteamericano, requerido por el juez y por los familiares de las víctimas. Algunos elementos de este informe fueron tomados por el periodista estadounidense Martin Andersen en su libro “Dossier Secreto”.
Se especula que Firmenich esperaría los pasos siguientes del proceso judicial antes de presentarse a declarar, y podría seguir en la “clandestinidad” si en los próximos días el juez dicta la prisión preventiva de Perdía y Vaca Narvaja.
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