MOREL RODRIGUEZ: "NO ME IMAGINABA QUE SERÍA TITULAR DE ENTRADA"
Parece un futbolista-estrella, uno de esos jugadores que, mientras le pegan a la pelota, dibujan su vida a puro vértigo. A repasar:
El miércoles a la mañana se entrenaba en un club grande, en San Lorenzo…
A la tardecita, arribaba a la Bombonera. Y a la noche, ya era hombre de Boca, uno de los dos más poderosos del país…
Enseguida hablaba por teléfono con su nuevo técnico, que le daba la bienvenida y le decía que lo esperaba al otro día para entrenar…
Ya en pleno jueves, pasaba la revisión médica, firmaba el contrato y, a la tarde, corría en la práctica de fútbol como “3” titular, sabiendo que el domingo debutará, aunque llegará apenas con tres ensayos encima…
No es el brasileño Roberto Carlos, tal vez el marcador lateral izquierdo más prestigioso del planeta. Tampoco Juan Pablo Sorin, quizás el jugador argentino “top” en ese sitio. Es Claudio Morel Rodríguez, el “3” que en el campeonato pasado fue insultado por los hinchas de San Lorenzo y hasta terminó siendo suplente.
“La verdad, no me imaginaba que sería titular de entrada”, reconoce el paraguayo que no hizo inferiores y que arrancó directamente en la 5ª de San Lorenzo, como marcador central, cuando el técnico Roberto Mariani lo hizo debutar tras una media docena de meses a prueba.
—¿Es una transferencia que te cambia la vida?
—Es un pase muy importante en mi carrera, que me agarra en un buen momento.
Ya pasaron los 50 minutos de fútbol en la mismísima Bombonera, adelante de Abbondanzieri, a la izquierda de Traverso y unos metros detrás de Guglielminpietro. No deslumbró, pero cumplió Morel. “Por ser la primera práctica, me entendí bien con los muchachos. Hice una muy buena pretemporada en San Lorenzo y me voy a adaptar sin problemas. Ahora trataré de aprovechar estos dos días de práctica que quedan. Pienso que no tendré inconvenientes contra Lanús”.
El morocho de los 175 centímetros de altura y de los 74 kilos de peso acaba de salir por la puerta del vestuario local de la Bombonera. No alcanza a caminar dos metros y le piden un autógrafo. Firma y posa para la foto con una sonrisa tímida. No extraña. Si algo le sobra a Morel es perfil bajo.
Sin embargo, esa característica no le recorta la confianza al sexto refuerzo de Boca. Así como el miércoles a la noche, cuando se iba de este mismo estadio, confesaba que ya se imaginaba tirándole centros a Palermo, ahora agrega: “Me atrevería a patear un tiro libre el domingo”. Eso sí, aclara: “Si me designa Brindisi”. Todo lo dice despacito. Es el Estilo Morel, más allá de estas horas vividas a velocidad de estrella.
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