Moria Casán entrevistó a Facundo Moyano y sus dichos generaron polémica en las redes: "Yo la vi fiambre"
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El sindicalista le pidió una entrevista a La One para defenderse de las acusaciones en la causa con Candela Arizaga.
Facundo Moyano rompió el silencio después de muchos meses guardado tras las graves acusaciones en su contra por supuestos delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad hacia su pareja Candela Arizaga, que lo llevaron a estar detenido.
Después de muchas especulaciones mientras la investigación avanza, el sindicalista aprovechó su libertad y le solicitó a Moria Casán asistir a su programa para, finalmente, dar su versión de los hechos: "Me gustaría visitarte si te sirve, para contarte algunas cosas que no se las daría a otro programa. Es al único que iría. Debo y necesito contestar tres cosas que no puedo hacerlo en cualquier contexto. Hablé con el abogado nuevo y coincidimos en elegir un solo programa para decirlas. Después me guardo hasta que se archive la causa".
Sin embargo, el encuentro en La mañana con Moria (El Trece) comenzó conflictuado cuando no se presentó a tiempo y, sobre el final, La One pudo verlo ingresar al estacionamiento del canal: "No, no puede venir a las 10:28 hs. Moyano agarramela con la mano. Llega justo para el final, para que no le pregunte nada, le agradezco y se va". Del enojo, le solicito que le pida "perdón de rodillas".
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Como tardaba en bajar de su camioneta, la producción fue a buscarlo y él expresó: "Me estaban acosando, no sabía que eras vos". "¿Quién te está acosando? ¿Este chico está bien?", le dijo la conductora pro el auricular, por lo que terminó riéndose y admitió: "Te estaba jodiendo, te traje un regalo. Te pedí perdón por llegar tarde".
Apenas entró al estudio se puso a hablar de lo alta que es Moria y lo comparó con su estatura (1,83 m) mientras que Moria insistía en que se colocara correctamente el micrófono, que terminó sosteniendo ella misma. Después, le regaló una cadenita que tiene la Virgen de Luján: "No soy religioso, pero me la regalaron a mí y ahora te la regalo a vos. Esta es mi fe".
"Viniste un poco tarde amor mío", le volvió a reprochar, generando nuevamente que le pida disculpas. "¿Qué pasó? ¿Te quedaste dormido", le preguntó pero solamente negó. Luego, le pidió que se siente en los sillones y lo hizo en su lugar, por lo que le tuvo que pedir que cambien. De nuevo no se ponía el micrófono hasta que lo terminó haciendo tras la insistencia de la producción. Más tarde, Casán se lo iba a terminar sosteniendo nuevamente.
Durante los 5 minutos restantes, Moyano comenzó a hablar sin permitir que la conductora le haga ninguna pregunta. Por momentos, se lo mostró como confundido, apuntó en contra de los medios y lanzó hasta una polémica declaración sobre la influencer, generando gestos de sorpresa en Moria: "Tuvo una experiencia cercana a la muerte, yo la vi fiambre y le hice RCP. Capaz que no sirvió para nada".
Inmediatamente después de que terminara el vivo y Casán se quedara grabando la entrevista para pasarla el lunes completa, Puro Show reaccionó a lo visto y Pampito fue fulminante: "Errático, extraño, con movimientos dudosos. Moria sorprendida. No se entendía muy bien de qué hablaba y no estoy exagerando".
Después de su polémica reaparición, el sindicalista Facundo Moyano reveló cómo fue la cronología del fin de semana en el que terminó detenido acusado de golpear a su pareja Candela Arizaga. No negó ni afirmó haber consumido drogas y remarcó que se siente “recontra extorsionado”.
“No tuve ninguna encarcelación porque no estuve preso, estuve detenido”, aclaró en el inicio de la charla que se conoció en Canal 13 y apuntó contra las versiones periodísticas que señalaban que había roto las restricciones perimetrales para ver a su pareja: “Si la violo, me tiene que cuestionar la fiscalía, no Pochi no sé cuánto, que le pasó información a otra persona”.
Y continuó: “La quiero ver a Candela, dejen de romper las pelotas, porque no tiene sentido. Me querían hacer mal. El abogado que el otro día se equivocó y mandó la renuncia. No renunció porque yo soy culpable, renunció porque yo le dije que renunciara. No lo saqué, porque es un excelente abogado, pero creo que esta causa no existe, Moria, es un invento. Candela nunca se contradijo, nunca le pegué. No hay un indicio de nada. El perro no tomó falopa, Candela no toma cocaína”.
El exdiputado peronista, imputado por lesiones leves agravadas en contexto de violencia de género y privación ilegítima de la libertad, describió con detalle los días previos al episodio del 4 de agosto en su departamento del barrio de Belgrano. Según su relato, el sábado almorzó con sus primos y su hermano Hugo, comieron pollo, tomaron vino y pasaron la noche juntos en su casa. El domingo, Arizaga pidió para ir a ver el partido de River-Rosario Central, ya que es fanática —“tiene un tatuaje de Central que yo le digo: ‘Te lo querés sacar’“—, y más tarde cenaron en su departamento. “Comemos en mi casa, saca a pasear al perro, ya está. Descartado dos días, tres días tomando falopa”, sentenció.
Fue en ese tramo cuando Casán le preguntó sobre la noche del sábado, y se produjo uno de los intercambios más directos de la entrevista:
— ¿Tuvieron noche de sexo?
— Sí, sábado sí. No, pero no me acuerdo cuántos.
— ¿Cómo te vas a acordar? Te acordás del perro y de Vito y no te vas a acordar cómo te fue la noche.
— Sí me acuerdo que hubo sexo. Es muy intenso eso. Creo que alguien dijo la única verdad que dijeron: que tengo algunos problemas de que me gusta mucho con Candela. A los dos, creo que los dos. Le damos mucho. Puede ser un vicio también y es un problema.
Moria Casán dialoga con Facundo Moyano durante una entrevista transmitida por televisión.
Durante otro tramo de la entrevista, Moyano fue categórico respecto al consumo de cocaína: negó que él la haya tomado —“para tener sexo no, porque no. Me hace mal, tipo. He probado, no lo hago”— y sostuvo que Arizaga tampoco. “Candela no tomó cocaína, porque no toma cocaína”, insistió. Sin embargo, en otro tramo admitió que lo que sí pudo haber estado presente fue tusi —también conocida como cocaína rosa—, una sustancia de mayor circulación en algunos entornos sociales. Sobre su propio consumo esa noche, Casán fue más directa:
— Vos no esnifaste algo, sí.
— Mirá, yo te digo algo. Si dijera que sí, ¿en qué cambia?
— Nada, nada, tal vez te ayude.
— Sí. Pero no. O sea, si ayuda que diga que sí, sí, pero no. Aparte, no se me está investigando por tomar cocaína, por tener cocaína o por narcotráfico.
Moyano explicó además por qué fue él quien llamó a la policía aquella madrugada. Afirmó que Arizaga tuvo un episodio de salud —“tuvo una cosa”, dijo, sin precisar— y que él marcó el número de emergencias en tres oportunidades. Rechazó la versión de que habría enviado a alguien a retirar estupefacientes antes de que llegaran los efectivos: “En definitiva, está mal, pero se tira, no se saca. ¿Cuánto tengo para sacar? ¿Y voy a mandar justo a un pibe que me conoce a mí, con veinte periodistas afuera?”. Aclaró que ese hombre fue a buscarle ropa, porque él fue trasladado a la comisaría sin pertenencias.
Uno de los ejes más duros de sus declaraciones apuntó al abogado Diego Storto, quien fue el letrado de Arizaga. Denunció que el progenitor de su novia intentó extorsionarlo con un audio en el que su pareja supuestamente lo acusaba de haberla iniciado en el consumo de cocaína. “Dejá de extorsionar, hermano. El chabón la grabó a Candela, que es un delito, lo reconoció en un programa de televisión”, afirmó. Al mismo tiempo, reiteró la acusación contra un policía —ya mencionada en la primera entrevista—, a quien señaló por haberlo golpeado y por ser la fuente de los tres ítems que la instrucción tomó como base: “Es una mentira de este policía, que aparte de corrupto, tiene abuso de autoridad, no solamente conmigo, sino con Candela”.
Sobre su decisión de no declarar en sede judicial, Moyano fue explícito: “No declaré porque no quiero decir nada que pueda complicar, inclusive cosas que no son tan malas como se las presenta”. Aclaró que su silencio no equivale a culpa y que cuenta con elementos para demostrar cada punto de su versión. “Todo lo que digo lo tengo que justificar y lo hago. Lo hago, pero aparte me gusta hacerlo”, sostuvo.
Al cierre del reportaje, descartó seguir el consejo de su abogada, quien le sugirió declarar una adicción para generar empatía pública. “No, primero porque no tengo nada y porque no soy víctima, pero tampoco soy victimario”, respondió.
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"Como que no estaba. Él mismo contó que había estado llorando, se lo notaba desequilibrado", aportó Nancy Duré, así como el resto de sus compañeras: "No era una persona que se siente lúcida. Estaba en otra sintonía. Le preguntaban cosas y se reía".
Lo mismo ocurrió en las redes, quienes directamente lo acusaron de haber consumido alguna sustancia ilegal: "Las caras de Moria mirando a cámara… Lo terminan de fulminar a Moyano. Y, sinceramente, no hacen más que confirmar lo que muchos vienen pensando: su comportamiento resulta cada vez más errático y llamativo", "Duro, duro el hombre" o "1 línea menos".

