MOROSOS HIPOTECARIOS: DARÁN UN AÑO DE PLAZO PARA VOLVER A PAGAR
El Gobierno definió los alcances del proyecto de ley para frenar los remates hipotecarios que enviaría hoy al Congreso. Entre otras medidas, beneficiará a los deudores con un plazo de un año de gracia para empezar a pagar sus créditos .
El criterio que se adoptó apunta a ampliar los alcances de la iniciativa para permitir que una mayor cantidad de deudores reciba los beneficios. Según revelaron a Clarín fuentes del Ministerio de Economía, los puntos centrales del proyecto serán los siguientes:
Se podrán incluir todas las deudas hipotecarias para vivienda única y permanente por hasta $ 100.000. La intención original era fijar un tope de $ 80.000.
No habrá limitaciones referidas a la cantidad de metros cuadrados que deben tener las viviendas involucradas en la operación. Así, se dejó de lado la propuesta original de excluir a las viviendas con superficies mayores a 100 metros cuadrados.
Habrá un período de gracia de un año para todos los deudores.
Podrán recibir el beneficio todos los deudores hipotecarios que cumplan los requisitos exigidos por el Gobierno, sin importar si tomaron la deuda en una entidad bancaria o fuera del sistema financiero (por ejemplo, con escribanías o particulares).
Ser deudor hipotecario de vivienda única familiar.
Alcanzará a quienes hayan entrado en mora entre el 1º de enero del 2002 y el 3 de setiembre del 2003.
A través de un fondo especial, el Estado se hará cargo de la cartera de morosos y les dará más plazo para saldar sus deudas.
El proyecto busca frenar los remates y salvar al menos a 13.000 deudores hipotecarios que corren el riesgo de perder sus viviendas por haber entrado en mora con sus acreedores. Son los que se anotaron en el registro único que se abrió en el Banco Nación. En este registro se anotaron 13.000 personas, que reunían una deuda de 550 millones de pesos.
El proyecto original fue redactado por Economía, bajo la órbita del secretario de Coordinación Técnica, Leonardo Madcur. Pero luego se introdujeron varias reformas a instancias del presidente Néstor Kirchner.
Por un acuerdo no escrito con el Gobierno, los bancos resolvieron mantener en suspenso las ejecuciones hasta tanto se complete el trámite parlamentario de aprobación del proyecto. La primera suspensión de los remates había sido dispuesta por el Congreso y prorrogada cuatro veces, hasta que se alcanzó el acuerdo con los bancos. Entre los compromisos que el Gobierno asumió con el Fondo Monetario figura el de no conceder nuevas prórrogas a esta suspensión y buscar una solución definitiva.
El Gobierno recurrirá a un fondo fiduciario que se hará cargo de los morosos y saldará la deuda con los bancos. Así, el acreedor será el fondo, que reprogramará las deudas a mayor plazo para bajar la cuota. Ese fondo fiduciario data de 1998 y fue creado para ayudar a reestructurar las deudas empresarias.
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