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Motochorros golpearon y ahorcaron a una mujer adelante de su hijo para robarle el auto en Lanús
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Unos obreros que se encontraban en la zona lograron frenar el ataque a ladrillazos.
“En el auto estaban mis nenes, de 13, 10 y 7 años. Los ladrones me empezaron a pedir que yo me suba a la camioneta y yo atiné a llevarlos al centro de la calle para que no se lleven a mis hijos", explicó Marita, la víctima.
Tal como puede verse en las grabaciones de las cámaras de seguridad, los atacantes abordaron a la víctima, que estaba próxima a subirse a su camioneta, con la intención de sustraerla.
En ese momento de desesperación, la mujer comenzó a gritar y alertar que dentro del vehículo se encontraban sus hijos.
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“En el auto estaban mis nenes, de 13, 10 y 7 años. Los ladrones me empezaron a pedir que yo me suba a la camioneta y yo atiné a llevarlos al centro de la calle, justamente para que no les hagan nada a mis hijos”, explicó Marita, la víctima.
En ese momento uno de sus hijos logró salir del auto y comenzó a saltar, gritar y pedir ayuda, realizando distintos movimientos con las manos.
Mientras tanto, los ladrones tumbaron a la mujer y fue allí donde empezaron a ahorcarla. “Mi intención siempre estuvo puesta en no entregar las llaves del auto, porque sabía que si se robaban la camioneta, también se llevaban a mis hijos”, agregó.
Segundos después, gracias a la alerta por parte del niño, unos obreros que se encontraban trabajando en una construcción a pocos metros del lugar, trataron de ahuyentar a los ladrones a ladrillazos.
“Sin dudas lo que hizo mi nene y el accionar por parte de los trabajadores fue lo que salvó la situación. Cuando comienzan a caer los elementos que tiraron, yo agarré un ladrillo y amenacé a uno de los ladrones con pegarle. Ahí fue donde finalmente huyeron”, precisó Marita.
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Tras el ataque la mujer sufrió de heridas y lesiones en varias partes del cuerpo, sobre todo marcas en el cuello tras la estrangulación que sufrió.
“En el barrio no se ve ni un policía. Cada tanto pasa una patrulla, yo hice la denuncia, pero no alcanza. Uno tiene que estar constantemente acostumbrándose a vivir con miedo”, aseguró.
Marita pidió “criar a sus hijos en paz, porque es un derecho. ”Si yo vivo asustada, imaginate mis hijos que vieron cómo casi matan a su mamá”, concluyó.

