MOYANO CRITICA Y AMENAZA CON PAROS
“No pedimos aumentos generalizados porque cada organización discute con quien corresponde”, admitió ayer el más poderoso de los tres cosecretarios generales de la CGT, Hugo Moyano, en línea con lo que pide el ministro de Economía, Roberto Lavagna. De inmediato aclaró: “Pero hay que tener en cuenta que podemos terminar como terminó la Unión Tranviarios Automotor [UTA], haciendo un paro para que le paguen lo que corresponde”.
Moyano volvió a criticar al ministro al cuestionar su “actitud de soberbia de creer que es el único dueño de la verdad”, pero advirtió de que la “decisión final” en el tema salarial es del presidente Néstor Kirchner.
Moyano comparó la visión de Lavagna sobre los aumentos de sueldos con el pensamiento de uno de sus antecesores, Domingo Cavallo: “Esto me hace acordar al decreto 1334, en el año 91, el decreto mordaza que firmó el ministro Cavallo, donde también hablaba de que los salarios tenían que mejorarse por productividad. Bueno, así nos fue”.
El dirigente cegetista replicó los argumentos esgrimidos por el jefe del Palacio de Hacienda, que, ante el reclamo de la central obrera, señaló: “No hay ningún caso en el mundo en el que la suba de salarios le gane a la suba de precios cuando hay un proceso inflacionario”.
“Nosotros estamos hablando de un salario mínimo razonable. Tampoco debe haber ningún caso en el mundo donde los países crecen teniendo el salario deprimido”, reaccionó el líder de los camioneros.
Moyano sostuvo que en esta espinosa cuestión será Kirchner el que actúe “con toda la responsabilidad para que este tema tenga la solución que corresponda”. El gremialista mantiene una estrecha relación con el jefe del Estado. “Me sorprende la diferencia que hay entre el ministro de Economía y el propio presidente de la Nación, que nos ha dicho desde un principio que la política salarial iba a cambiar”, destacó Moyano. “Y lo ha demostrado con los aumentos por decreto, diferenciándose del modelo de los 90”, añadió.
“Desde la CGT no estamos pidiendo aumento de salarios, sino que pretendemos que los incrementos que ya se dieron por decreto, que en total son 250 pesos, se sumen al mínimo, vital y móvil, que es hoy de 450 pesos”, expresó Moyano. Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió que si se acepta esa propuesta también habrá que modificar toda la escala salarial de los que ganan más. Mientras tanto, la canasta familiar básica se encuentra en 760 pesos.
“No podemos repetir la historia de los 90, cuando la economía crecía muy fuerte, pero había cada vez más pobres, más desocupados y más endeudamiento”, atacó el líder sindical, que aspira a convertirse en el único jefe de la CGT en julio próximo. Moyano aclaró que los pasos por seguir de la central peronista no dependen de él ni de los otros dos cosecretarios generales, José Luis Lingeri y Susana Rueda, que se reunieron esta semana con Lavagna. “Acá, los que dicen la última palabra son los cuerpos orgánicos”, al referirse a una inminente reunión de la comisión directiva de la central de trabajadores.
El secretario de Industria, Miguel Peirano, también opinó sobre el tema salarial: “Tiene que seguir incrementándose, como el resto de las variables de la economía, porque salimos de una crisis fenomenal. En un crecimiento sostenido, se pueden analizar mejoras salariales, sobre todo mejoras de la masa salarial por creación de empleos. Hay situaciones sectoriales que deben analizarse caso por caso”.
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