MOYANO Y CASTELLS A LOS ABRAZOS EN LA PUERTA DE LA CGT
Más allá de la polémica con los otros sectores de la central sindical, el camionero Hugo Moyano recibió ayer al piquetero Raúl Castells. No sólo eso: lo abrazó para la foto, habló del inicio de una nueva etapa en la CGT y llamó a “no ocultar a los desocupados debajo de la alfombra”.
Tal como estaba previsto, y pese al malestar que habían hecho público algunos dirigentes, Moyano se reunió con Castells durante poco más de una hora en la sede de la calle Azopardo.
El piquetero llegó hasta allí al frente de una columna de unos mil manifestantes que marcharon desde Constitución para entregarles un petitorio a los sindicalistas. Allí piden un aumento del salario básico a 800 pesos, planes sociales de 350 pesos, una jornada laboral de seis horas, el desprocesamiento de los dirigentes sociales y sindicales con causas judiciales y un paro general para impulsar los reclamos.
La CGT los recibió con un importante operativo de seguridad, claro que a cargo de camioneros y peones de taxis.
“Unidad, de los trabajadores y al que no le gusta, se jode” y “No se escucha, griten todos, unidad de los que luchan”, fueron los cantos que, a tono con la ocasión, entonaron esta vez los piqueteros frente a la CGT.
El judicial Julio Piumato y el taxista José Viviani fueron los encargados de recibir a Castells para acompañarlo hasta el cuarto piso donde lo esperaba Moyano. Como había anticipado, no estuvo Susana Rueda, quien más cuestionó la visita del piquetero.
Tampoco participó del encuentro el otro integrante del triunvirato, José Luis Lingeri ni Oscar Lescano, Armando Cavalieri, Andrés Rodríguez, o Gerardo Martínez. Los que sí estuvieron fueron los principales aliados del camionero como Juan Manuel Palacios, Piumato, Viviani y Gerónimo Venegas.
Castells subió junto a su mujer, Nina Peloso, y un grupo de trabajadores entre los que estaba Cristian Ruiz, que participó de la reciente toma en la planta petrolera de Caleta Olivia.
El encuentro arrancó con un repaso de Moyano sobre “las luchas compartidas” con Castells en otros tiempos. También hubo algunas bromas, como cuando le preguntaron a Nina Peloso si no quería afiliarse al sindicato de las modelos. Fue a raíz de sus últimas apariciones mediáticas y a que estaba sentada al lado de Noé Ruiz, titular de la Asociación de Modelos e integrante de la CGT.
Los sindicalistas se limitaron a escuchar a los piqueteros y prometieron trasladar sus inquietudes al resto de la cúpula sindical. Sin embargo, en la reunión de Consejo Directivo que se hizo sólo unas horas más tarde se prefirió no tocar el tema para evitar la polémica.
Los piqueteros contaron que se acordó una “reunión de trabajo” para dentro de unos 15 días y que el 20 de setiembre celebrarán juntos el Día Nacional del Jubilado en el salón Felipe Vallese de la CGT. Castells también invitó a los sindicalistas a visitar la sede del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD).
Para la despedida, Moyano los acompañó hasta la puerta. Sin salir de la CGT, y con un megáfono para que lo escucharan los manifestantes, dijo que “a los desocupados no hay que ocultarlos, hay que mostrarlos para que la sociedad vea lo que sufre la inmensa mayoría del pueblo”.
El camionero le mandó allí un mensaje a Rueda cuando afirmó que “hoy comienza una nueva etapa en nuestra CGT, que no es de ningún dirigente en particular sino de todos los trabajadores, ocupados y desocupados”.
Los piqueteros agradecieron y partieron al Ministerio de Trabajo para reclamar más planes.
A la hora de evaluar la reunión, el más efusivo fue Barrionuevo: lo calificó de “brillante”.
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