MUEREN 40 INSURGENTES QUE DERRIBARON UN HELICÓPTERO
Cientos de infantes de marina estadounidenses y efectivos afganos mataron a más de 40 presuntos milicianos durante la última semana, en una operación para recuperar un valle en poder de los insurgentes.
La operación, concluida el fin de semana, apuntaba a los rebeldes considerados responsables por un par de ataques, incluido el derribo de un helicóptero en el que murieron 19 soldados estadounidenses a finales de junio.
Aquel hecho representó el golpe más mortífero sufrido por las fuerzas estadounidenses desde que el régimen Talibán fue derrocado, hace casi cuatro años.
La operación “fue exitosa”, dijo el teniente coronel Jerry O’Hara, a The Associated Press. “Tuvimos más de 29 enfrentamientos distintos con las fuerzas enemigas, que derivaron en la muerte de más de 40 enemigos en combate y en que muchos más resultaran heridos”.
O’Hara se negó a dar más detalles sobre la ofensiva.
Anunció también que una batalla distinta de tres días, entre el 7 y el 10 de agosto, en el distrito de Daychopan, provincia meridional de Zabul, dejó muertos a 65 supuestos milicianos. Las fuerzas militares habían informado antes que 16 rebeldes murieron en el combate.
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