Mujeres invisibles, la otra cara de la guerra
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Al conmemorarse 33 años del desembarco de las fuerzas argentinas en las islas Malvinas y el inicio del conflicto bélico con Gran Bretaña, la escritora cordobesa Alicia Panero da cuenta del libro en el que rescata y pondera la tarea de enfermeras, madres, abuelas, hermanas, tías y amigas.
“’Mujeres invisibles’ es un trabajo que trata de dar visibilidad que actuaron en el conflicto de Malvinas y que durante 33 años no han sido visibles para la sociedad porque no formaron parte de los procesos de construcción de la memoria cuando se comenzó a reconstruir la historia de la guerra”. De esa forma, Panero definió el eje central de su obra, esta mañana en contacto con LT9.
Sobre las características del libro, la autora especificó que “está trabajado desde un lugar integrador, de búsqueda de mensajes de paz y de dar a conocer a estas mujeres que no fueron solamente las madres, las viudas, las hermanas, sino también las enfermeras profesionales, voluntarias, civiles, militares”. En tal sentido, hizo hincapié en “algunas muy jóvenes que se desarrollaron en el ámbito del voluntariado, como las que se trabajaron en Cómodo Rivadavia o las que trabajaron en la configuración de los busques hospitalarios en Puerto Belgrano, que eran aspirantes a enfermeras, y tenían entre 15 y 16 años”.
A la nómina se añaden las “militares profesionales de la Fuerza Aérea que estuvieron en el hospital reubicable de Comodoro Rivadavia recibiendo a todos los heridos; además de las del barco, que son siete y estuvieron en el buque Almitante Irizar”.
En ese contexto, Panero aclaró que en su libro no sólo se aboca “a las enfermeras, sino también de las voluntarias –destacó– que en Comodoro Rivadavia tuvieron un papel muy importante porque eran chicas de escuelas secundarias que iban todas las tardes que iban a asistir y a acompañar a los heridos”.
Pero además, se suman los testimonios de las madres “que me han conmovido profundamente –expresó la escritora– porque en este país tenemos madres de todos los dolores, pero madres de la guerra no hay, nadie las recuerda y son las que cargan con el dolor de los que no volvieron y con las secuelas de los que sí volvieron”. Y concluyó: “Muchas de ellas se nos están yendo sin que haya algo que las evoque”.
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