MULTITUDINARIA MARCHA EN MADRID EN CONTRA DE LA EDUCACIÓN LAICA
Madrid es un hervidero. Decenas de miles de católicos salieron a las calles para exigir el retiro de un proyecto de ley sobre la educación laica que impulsa el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. El oficialismo pretende que la religión deje de ser una materia obligatoria en las escuelas del país.
La respuesta de la Conferencia Episcopal Española, de la oposición y otras 800 instituciones no tardó en llegar: convocaron a la marcha que hoy ha inundado la capital.
Los organizadores alquilaron más de 600 micros y fletaron dos aviones para traer a Madrid a miles de personas provenientes de todo el país, incluso, de las Islas Baleares y Canarias.
La movilización es una nueva prueba para Zapatero, sometido a una oposición sin cuartel de la derecha en todos los frentes y que vive un sensible retroceso de popularidad en las encuestas desde hace algunas semanas.
El líder del opositor Partido Popular (PP) Mariano Rajoy y la Conferencia Episcopal llamaron a participar en la marcha que empezó puntualmente a las 17:00 locales.
Casi toda la cúpula del PP acompaña a los manifestantes, como su vicepresidente Angel Acebes, su vocero parlamentario, Eduardo Zaplana, la concejal madrileña Ana Botella, esposa del ex jefe del gobierno José Maria Aznar, y la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, entre otros. Rajoy no está presente pues se recupera de una operación de hernia.
Los obispos españoles, muy combativos contra las reformas de la sociedad, exigen el retiro del proyecto de ley orgánico de la educación (LOE) adoptado en julio y que debe ser próximamente debatido en el Parlamento.
Participan en la protesta el obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez, el Arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, y el obispo auxiliar de Valencia, Esteban Escudero.
Calificado de “inconstitucional y doctrinario” por la poderosa Confederación Católica de Padres (Concapa), el proyecto de ley aboga sobre todo por una reforma del gobierno Aznar que implantó la enseñanza de la religión católica como materia obligatoria para entrar en la universidad.
Esta ley fue congelada desde su llegada al poder en marzo del 2004 por el gobierno de Zapatero, cuya reforma prevé que “la enseñanza católica será voluntaria para los alumnos”. Los centros educativos estarán obligados a ofrecerla como opción.
Los alumnos podrán elegir entre un curso de religión católica o uno nuevo de instrucción cívica, calificada por el PP de “cursos de ideología”.
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de La Vega, rechazó ayer que este proyecto atente contra la libertad de los padres de alumnos.
“Los padres que quieran que sus hijos estudien religión tendrán ese derecho garantizado, y los otros no. Nadie de buena fe puede protestar. Lo que no es razonable, es que algunos intenten imponer a otros su voluntad”, afirmó.
Los manifestantes se concentraron primero en las inmediaciones de la Plaza de Neptuno y se movilizan hacia la Puerta de Alcalá. Al término de la marcha, sobre el escenario instalado allí intervendrán representantes de todas las organizaciones convocantes, y la ex Miss Mundo dominicana Mariasela Alvarez, conductora de un programa en Popular TV (emisora de la Conferencia Episcopal), leerá un manifiesto.
Este denunciará que el Gobierno haya promovido la reforma sin el consenso de la comunidad educativa y que esta vulnera el artículo 27 de la Constitución, que garantiza “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.
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