MUNICIPIOS RECHAZAN OBRAS DEL PLAN CIRCUNVALAR
Al conocerse que dentro de las obras del Plan Circunvalar figura la construcción de playas de transferencias de ferrocarriles, y que estarían en pleno corazón de las ciudades de Puerto San Martín y San Lorenzo, los mandatarios de esas localidades hicieron conocer su descontento, al que en las próximas horas podría sumarse también Ricardone, donde está proyectada otra tarea similar.
Los intendentes de San Lorenzo, Mónica de la Quintana, y de Puerto San Martín, Carlos De Grandis enviaron una nota conjunta al coordinador de la Secretaría de Transporte nacional, Juan Rocatagliata, en la que piden la revisión de los proyectos que afectan a esos municipios, y que según afirman modifican “notablemente el ordenamiento urbano”. En la nota se menciona que las obras de la primera etapa del Circunvalar, tanto en la red vial como en la ferroviaria, serían la ampliación de la playa San Lorenzo para servicios de trocha ancha, la variante San Lorenzo-Cerana, doble trocha NCA y un cruce de alto nivel de la ruta A-012 sobre vías del NCA. Según lo dicho por los dos intendentes, estos trabajos afectarían el nuevo Plan Director de Desagües Pluviales en San Lorenzo y el trazado San Lorenzo con el barrio Cerana de Puerto San Martín. “Anticipa un mayor tránsito ferroviario por el medio de nuestras ciudades”, afirman.
Lo cierto es que esta situación, que desde algunos sectores se intentó anticipar en su momento, ya preocupa. Las versiones indican que la playa de transferencia de San Lorenzo estaría en la zona de la vieja estación, donde el desarrollo urbanístico de los últimos tiempos ha hecho que se transforme en un área poblada de populosas barriadas ubicadas a metros de la trazada actual de las vías. Incluso hoy las maniobras de trenes se incrementaron. Muchas veces esos barrios quedan aislados por mucho tiempo. Similar caso se vive en Puerto San Martín, en el barrio Cerana, donde además de haber casas cerca del ferrocarril, el paso del tren afecta a varios cruces a nivel a la vez.
Al referirse a la situación la intendenta de San Lorenzo sostuvo que “la concepción del plan es crear un verdadero anillo por las afueras de las ciudades, que no toque o modifique los ejidos urbanos existentes o proyectados, porque se sabe muy bien que las localidades cortadas al medio por el ferrocarril se vuelven complicadas para la integración o planificación del desarrollo urbano”. De Grandis acotó que “así, al problema de los camiones le agregaríamos el de los trenes”.
Lo cierto es que una realidad más que palpable es que el movimiento ferroviario en la zona se multiplicó mucho en los últimos años, y eso se ve a partir de los inconvenientes que ocasiona el paso de formaciones de hasta 70 vagones por una traza que a esta altura se desarrolla por el corazón del ejido urbano de todas las localidades del cordón, no sólo San Lorenzo y Puerto San Martín.
En esta última, hay operativos que cortan dos o tres pasos a nivel a la vez en más de una ocasión. Estos operativos insumen entre 7 y 10 minutos de corte al tránsito vehicular y sería peor si se considera que las futuras formaciones elevarían de 70 a 120 los vagones. A su vez aumentarían de tamaño y las operaciones de descarga se multiplicarán, por lo cual se puede inferir que el paso de los trenes también traerá numerosos inconvenientes.
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