MURGA Y CANDOMBE EN MONTEVIDEO
El carnaval en Uruguay es el más largo del mundo: cuarenta días consecutivos entre febrero y marzo. En Montevideo, capital de nuestro país, el reinado de Momo se extiende durante 40 noches.
Murgas, Parodistas, Humoristas, Revistas Musicales, Agrupaciones Lubolas-candombe- son los protagonistas. Las llamadas, el tradicional desfile por la Avenida 18 de julio, los tablados, el público, los festejos barriales; hacen al carnaval uruguayo un paisaje inconfundible con otros.
Noche tras noche, los diferentes grupos actúan simultáneamente en un gran número de escenarios en Montevideo y diversas ciudades del interior. Los espectáculos carnavalescos logran mayor cantidad de público en esos cuarenta días que todos los demás eventos culturales juntos -incluyendo al fútbol- durante todo un año. Los escenarios se alzan en clubes sociales y deportivos, predios rudimentariamente acondicionados o simplemente en la calle. Son verdaderos teatros populares que, además de brindar trabajo a gran cantidad de personas que participan directa o indirectamente de la fiesta, permiten desarrollar sus cualidades artísticas a muchos uruguayos que no han tenido acceso a una formación actoral, musical o literaria convencional.
La murga vive
Dicen que la murga, como otros conjuntos carnavalescos, es un derivado del género chico español. Podría llamarse picaresco: la crítica mordaz a los acontecimiento políticos y sociales del día, la caricaturización de figuras de la cotidianidad, en una línea de comicidad popular ingenua pero genuina y con mucho acento local.
Diecisiete hombres disfrazados, sus caras pintadas con llamativos diseños, actúan, cantan y bailan al ritmo original de bombo, platillos y redoblante. Su repertorio es una pintura de la realidad, plena de humor, crítica punzante, sátira y emoción.
Plantean espectáculos cargados de color, imaginación y alegría, donde hasta los silencios juegan como elementos expresivos de la comunicación. También este género ha experimentado una gran evolución con el paso del tiempo, pero su esencia desafiante y transgresora permanece intacta. Por el carnaval han desfilado cientos de personajes inolvidables. Las legendarias figuras de Cachela, Pepino, Pianito, Pepe Veneno, Rosa Luna, Tucho Orta o el niño Calatrava han quedado prendidas en la memoria colectiva, y su artesanal tarea artística ocupa un lugar de honor en la joven historia de los orientales. Los temas de las murgas son una herencia que se transmite de generación en generación. Así, los más jóvenes están familiarizados con textos que jamás vieron escritos ni representados, pero que conocen y cantan como parte de una tradición viva que los convoca año a año.
La actuación de la murga tiene cuatro momentos: en el primero, la presentación, donde la murga comunica sinópticamente su historia y su propósito ante una nueva edición del carnaval. Luego vienen los dos momentos histriónicos de la propuesta y que a su vez son la parte de humor crítico: el cuplé y el popurrí. Se finaliza con la retirada, cargadas de sentimiento, mezcla de nostalgia y de esperanza y que cuando conmueven al público adicto perduran en la memoria colectiva de los uruguayos como rasgo identificatorio y son revividas celebraciones fraternales.
Raíces Negras
Candombe es la denominación genérica que se le adjudica a las expresiones del arte musical afrouruguayo, el que puede entenderse por la ejecución del ritmo con los tambores, el paso de la danza y las expresiones coreográficas. Canta Jaime Roos “de los negros el candombe/ de los blancos viene el vals”
Es una expresión de neto corte de artes afrouruguayas, y dado su origen religioso, esta expresión está caracterizada por la presencia de personajes y elementos de alta y profundas tradiciones culturales.
Los tambores son los componente mas emblemáticos, su composición básica es: tambor chico, es el que mantiene la métrica, el tambor repique es el que lleva la creatividad y la improvisación dentro del conjunto, el tambor piano es el responsable de mantener la base del ritmo. De la ejecución de los tres surge el ritmo del Candombe. Este núcleo de tres tambores se multiplican por 10 o 20 veces, dando comparsas de 60 e incluso mas tambores.
Los otros componentes son los personajes típicos: Mama Vieja, Gramillero y Escobero, con sus indumentarias caracterizada por detalles que los diferencian y los distingue del resto de la comparsa, cada uno de ellos contiene en si mismo profundas tradiciones que nos recuerda y concilia con nuestros pasado histórico, dentro de las expresiones artísticas de los negros uruguayos, representan a nuestros ancestros africanos en diferentes funciones, que implicaban acciones específicas y mantienen una profunda connotación religiosa, lo que relaciona a la comparsa con sus orígenes mas puros.
Las bailarinas son otro de los grupo que participan en este cortejo, forman dentro de la agrupación una serie de pequeños conjuntos que realizan coreografías, al paso de típico del candombe. Este grupo se complementa con bailarines hombres, que en un número mucho menor, también desarrollan coreografías al paso típico.
Las vedettes son personajes que se incluyeron en la comparsa a mediados de siglo, porque no forman parte de las tradiciones africanas.
Los personajes que portan los denominados trofeos: banderas, estandarte, estrellas y medialunas, se pueden repetir en gran número en una expresión de calle y su colorido y despliegue tienen mucho que ver con la imagen coreográfica de todo el conjunto.
La Noche de las Llamadas, es la gran fiesta de los negros dentro del Carnaval. Esta gran fiesta se desarrolla a lo largo de la avenida Isla de Flores que cruza los tradicionales barrios Sur y Palermo, en pleno centro de la ciudad, lugar donde, desde mediados del siglo XVIII, vivían los negros, y donde este ritmo se hizo maduro ganando su propio lugar de prestigio y respeto en toda sociedad uruguaya.
Este contenido no está abierto a comentarios

