MURIERON DOS JÓVENES AL CHOCAR CON UNA GARITA DE TRANSPORTE
Dos jóvenes que viajaban en auto de Rosario a Roldán por la ruta nacional 9 se mataron ayer al chocar contra una garita del transporte urbano de pasajeros en jurisdicción de Funes. El impacto fue de una violencia descomunal ya que el vehículo avanzaba a 120 kilómetros por horas. Uno de los chicos -hijo del ex intendente de Roldán, Roberto Di Santo- tenía 19 años y el otro 24. El lugar del siniestro no tenía registro de frenadas y los peritos policiales presumían la posibilidad de que el conductor hubiera perdido el control del auto al quedarse dormido. Ninguno de los jóvenes llevaban colocados los cinturones de seguridad. Ocurrió a las 6.45 de la mañana y en el choque no intervino ningún otro vehículo.
Eduardo Daniel Di Santo, de 19 años, viajaba con su amigo Oscar Maldonado, de 24, en un Volkswagen Senda color gris oscuro. Volvían de Rosario cuando el conductor perdió el control del vehículo, que recorrió unos 30 metros por el carril contrario hasta que se estrelló contra la estructura de cemento de la garita, que identifica la parada Nº15 del transporte público de pasajeros.
El vehículo golpeó la estructura de cemento con su parte frontal y lateral izquierda y giró 180 grados. Quedó detenido en sentido contrario al que circulaban sobre una ancha zanja. El golpe fue tan violento que desplazó varios centímetros el pilar que sostiene la estructura del refugio y parte del piso de cemento quedó descalzado. Los jóvenes perdieron la vida en el acto.
Las primeras observaciones que hizo la policía en el lugar comprobaron que no hubo frenadas, por lo cual la primera hipótesis que arriesgaban es que el conductor podría haberse quedado dormido cuando circulaba a unos 120 kilómetros por hora, registro que quedó clavado en el velocímetro. Ninguno de los dos jóvenes llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Bomberos Voluntarios de Funes debieron cortar parte del parante delantero y usar barretas para poder retirar al conductor, que quedó aprisionado contra el volante y tenía signos de haber sufrido múltiples fracturas. Ambos cuerpos presentaban heridas cortantes en el rostro.
Los dos jóvenes que perdieron la vida eran amigos y trabajaban en un bar ubicado en la terminal de ómnibus, propiedad del ex intendente de Roldán. Un conocido de las víctimas contó que pasada la medianoche había acompañado a Di Santo a cargar combustible en una estación de servicios y el joven le comentó que pensaba ir a Rosario con sus amigos. El muchacho aseguró que Di Santo era moderado con la ingesta de alcohol, aunque reconoció que solía manejar a altas velocidades. El Senda en el que viajaba fue el regalo que recibió al cumplir 18 años.
Los familiares de ambos jóvenes decidieron realizar los velatorios en forma conjunta y el intendente José María Pedretti ofreció a su antecesor la sala de la Casa de la Cultura. La tarde de ayer los cuerpos llegaron al centro municipal desde el Instituto Médico Legal de Rosario donde realizaron las autopsias.
Al mediodía, el concejal Rubén Di Santo, tío de Eduardo, junto a su familia se acercaron a la comisaría de Funes para observar el vehículo. Dentro del Senda se podían observar algunas prendas de vestir y calzado de las víctimas junto a un crucifijo que quedó sobre el asiento del acompañante.
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