MURIERON NOVILLOS DE HAMBRE, FRÍO Y CANSANCIO
La hacienda, luego de haber recorrido más de 500 kilómetros, había llegado a Victoria hace unos días. Muchos de los animales -desnutridos, cansados, golpeados y acalambrados- debieron ser bajados de los camiones “a pulso” para luego trasladarlos a las islas, para su recuperación. Pero los más débiles quedaron al costado de la manga en la zona portuaria.
Se conoce que el propietario de los animales, un bonaerense de apellido Morelli, habría dispuesto este traslado del ganado a un campo que arrendó recientemente en las islas victorienses, dado que el predio en el que estaba en Corrientes no ofrecía la pastura suficiente para su normal crecimiento. Los vacunos que no resistieron el viaje y murieron, por disposición de la comuna local fueron trasladados a la perrera municipal, para aprovechar la carne y alimentar a los perros que allí permanecen.
Este contenido no está abierto a comentarios

