MURIÓ AYER EL EX LÍDER GUERRILLERO GORRIARÁN MERLO
El polémico ex líder guerrillero Enrique Gorriarán Merlo murió ayer a la tarde cuando iba a ser sometido a una intervención quirúrgica. Tenía 65 años y había conducido el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y el Movimiento Todos por la Patria (MTP).
Fuentes del Ministerio de Salud porteño informaron a la agencia Télam que Gorriarán padecía un “aneurisma en la arteria aorta”, por lo que había sido llevado al Hospital Fernández. Pero luego se decidió su traslado al Argerich para operarlo.
Había estado detenido ocho años por liderar un intento de copamiento al regimiento militar de La Tablada en 1989, con el MTP, pero fue indultado por el presidente Eduardo Duahalde en 2003, luego de una prolongada huelga de hambre.
“Enrique Gorriarán Merlo vivió la mitad de su vida entre la clandestinidad y la cárcel. Cuando fue detenido en México, en octubre de 1995, ya llevaba 25 años como prófugo, con las marcas de haber abrazado como muchos de su generación en los 70, la idea de que cualquier cambio en la estructura social de la Argentina debía contar, fatalmente, con la violencia política como partera”, contaba María Seoane.
El dirigente nació en el seno de una familia radical, pero a los 27 años se plegó al troskista PRT-ERP, que impulsaba la lucha armada contra el régimen militar. Su primer operativo fue contra una comisaría de Rosario, en marzo del 71.
Estuvo encarcelado en Rawson, junto con la mayoría de las cúpulas guerrilleras, pero logró escapar con otros jefes rebeldes. También participó de la guerrilla sandinista, en Nicaragua, desde donde preparó el atentado contra el ex dictador Anastasio Somoza, exiliado en Paraguay.
Se sabía mover en el ambiente de la contrainteligencia guerrillera. Regresó al país con el retorno de la democracia y fundó el MTP. Tras el ataque al regimiento de La Tablada, el 23 de enero de 1989, volvió a huir. Pero fue capturado, juzgado y encarcelado, hasta que le llegó el indulto.
En el 2005 intentó volver al ruedo político. En Rosario, ante un auditorio integrado por algo más de 150 personas, en junio de ese año presentó las bases del Partido para el Trabajo y el Desarrollo. La agrupación pretendía aglutinar a organizaciones sociales para participar en las elecciones presidenciales.
“Competiremos con candidatos propios o con alianzas con aquellos que se opongan al neoliberalismo”, dijo Gorriarán en ese momento. Cuando Clarín le preguntó en ese momento qué sentía en la calle, respondió: “Hay gente que me saluda y otra a la que le resulto indiferente. Casi no recibo agravios. Yo soy parte de una generación que enfrentó con las armas a los golpistas. La historia dirimirá si fue la mejor forma de actuar o había otras formas más correctas”.
Hoy iba a ser operado por un aneurisma en la aorta, pero su corazón no resistió. El líder guerrillero murió en el hospital.
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