MURIÓ EL ÚNICO GORILA BLANCO DEL MUNDO
El único gorila blanco del mundo, Copito de Nieve, murió esta madrugada en el zoológico de Barcelona, afectado por un cáncer de piel incurable.
Copito de Nieve padecía desde hacía tiempo un cáncer de piel incurable y hacía varios meses que se temía por su vida. A causa del avance de la enfermedad, el miércoles pasado había sido instalado en unas dependencias del zoológico (http://www.zoobarcelona.com) fuera de la exposición al público.
El famoso gorila albino, que pesaba 181 kilos y medía 163 centímetros de altura, se alimentaba a base de frutas, verduras, leche y yogur descremado. Estaba por llegar a los 40 años, el equivalente a 80 en un ser humano.
Nfumu Ngi, el primer nombre que recibió en lengua fang, fue llevado desde la selva de Guinea Ecuatorial a Barcelona en 1966. Fue capturado por un cazador de la tribu essamangon -de la etnia fang- que mató a toda su familia porque destrozaba sus cosechas. Agarrado a la espalda de su madre muerta, el agricultor descubrió a la cría blanca.
Copito, que tenía entre dos y tres años, fue trasladado a un centro de adaptación que el Zoológico barcelonés tenía en Ikunde. Allí fue adquirido por el primatólogo catalán Jordi Sabater Pi.
El gorila hizo su primera aparición pública en una portada de la revista norteamericana National Geographic en marzo de 1967 ya con el nombre de “Copito de nieve”, con el que se convirtió en un emblema de la ciudad de Barcelona.
Copito tuvo tres parejas con las que tuvo 22 hijos. Pero ninguno heredó su singular color. Toda su descendencia, de los cuales quedan 6 hijos vivos y 7 nietos, nació con una pelambre de colores normales.
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