MURIÓ EL VIOLADOR SERIAL
Los médicos que asistían a Marcelo Mario Sajen indicaron que el deceso se produjo a las 8.07, debido al deterioro que sufrió su organismo, luego de registrar muerte cerebral y afecciones respiratorias.
“Es difícil hacer un pronóstico de tiempo, pero (el deceso) va a ocurrir en forma inminente, en poco tiempo. Ya tiene su función cardíaca comprometida”, había explicado Eduardo Casareto, jefe de guardia del hospital de Urgencias de Córdoba en declaraciones a la prensa.
En tanto, uno de sus hijos del hombre acusado de ser el violador serial de Córdoba, intentó suicidarse al ingerir psicofármacos en el mismo hospital en donde su padre agoniza tras haberse descerrajado un disparo en la cabeza y está internado en el mismo centro asistencial.
Fuentes policiales indicaron que el joven tomó varios psicofármacos en uno de los pasillos del hospital, que obligaron a los médicos a realizarse varios estudios y dejarlo internado. El jefe de guardia del hospital cordobés, Jorge Casareto, informó que el adolescente está bien, aunque “alterado por la autoingesta de psicofármacos”.
También la esposa del presunto violador tuvo que ser internada en ese centro asistencial, ya que sufrió una crisis nerviosa y se encuentra en estado de shock. Asimismo, los otros cinco hijos del presunto violador comenzaron a recibir asistencia psicológica, de parte de especialistas policiales, dado que también están shockeados, debido a que desconocían por completo la “doble vida” de su padre.
“Yo ya estoy jugado”
Antes de dispararse un tiro en la sien para quitarse la vida Marcelo Sajen, identificado como el presunto violador serial de Córdoba, y que seguía hoy agonizando, le pidió a la policía que liberara a su hermano, porque “no tiene nada que ver” con los delitos que se le atribuyen, y declaró: “Yo ya estoy jugado”.
Así lo reveló hoy el comisario Pedro Tobares de la Policía de Córdoba, cuyos hombres participaron de la detención del hombre más buscado de la provincia.
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