MURIÓ OTRA VÍCTIMA DE UNA COMPLICADA SAGA CRIMINAL
José Leiva, el hombre que una semana atrás fue blanco de una emboscada en las calles del barrio Santa Rosa de Lima, murió anoche en el hospital Cullen.
Con Leiva suman dos las víctimas fatales de represalias, presuntamente planeadas y ejecutadas por los seguidores de Vicente Sanabria, quien fuera cobardemente asesinado en septiembre de 2002.
Precisamente en el marco de la investigación del atentado que habría de cobrarse la vida de Leiva, fue detenido tres días atrás uno de los hijos de aquel Sanabria, Enzo, un joven de 26 años de edad.
Vicente Sanabria terminó sus días acribillado a balazos en Villa Hipódromo. Eso ocurrió cuando el hombre visitaba la casa de Amalia Alejandra Sterli, concubina del “Colo” Gonzalez, un ex compañero suyo en la prisión.
Voceros de la URI sostienen que entonces hubo quienes entendieron que Sanabria había caído en una trampa, maniobra supuestamente urdida por el “Colo” Gonzalez y Amalia Sterli.
De tal modo, a partir del asesinato de Vicente Sanabria se sucedieron distintos episodios de violencia que involucraron a unos y otros, hasta que el 12 de marzo de 2003, un hombre descendió de un automóvil y corrió en dirección a Amalia Sterli para darle muerte mediante numerosos disparos de arma de fuego en Monseñor Zazpe y avenida Freyre.
Entonces, la policía recogió en la escena del crimen los casquillos de las balas que terminaron con la vida de esa mujer.
Con el tiempo, esas cápsulas servidas se convertirían en pruebas que comprometen a alguno de los Sanabria o sus allegados en ese homicidio.
Eso fue así porque el 21 de mayo la viuda de Vicente Sanabria, Juana Sanchez, fue detenida por los agentes de Drogas Peligrosas en una casa de calle Francia al 2500, vivienda que fuera usurpada durante la estampida que provocó la inundación del Salado.
A Sanchez, dicen las crónicas de aquellos días, le fueron secuestrados unos 500 gramos de picadura de marihuana y también dos armas de fuego, de las cuales una resultó ser una pistola Browning 9mm, precisamente aquélla de la cual partieron los tiros que dieron en Sterli.
Ahora, sobre Juana Sanchez (48) pesa la imputación de partícipe necesaria de homicidio, pero se halla en libertad “bajo promesa jurada”.
No obstante, los policías que siguieron de cerca esta zaga criminal advirtieron que el atentado contra la vida de José Leiva guardaría estrecha relación -al igual que el caso Sterli- con la muerte de Sanabria. Leiva, anoche fallecido en el hospital público, era el padrastro del “Colo” Gonzalez.
Es más, fuentes de la URI sostienen que, al momento de caer Leiva herido de muerte, viajaba en un remís junto a su hijastro, “El Colo”, quien descendió del coche y en la esquina de Aguado y Lisandro de la Torre logró escapar de la encerrona con el solo auxilio de sus piernas.
Por ese ataque, la policía salió en busca de tres hombres jóvenes, siendo uno de ellos este Enzo Sanabria que ahora fue detenido y puesto a disposición de la Justicia.
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