MURIÓ UN CHICO DE CUATRO AÑOS POR UNA INTOXICACIÓN
Un chico de 4 años murió a causa de una fuerte intoxicación que le produjo diarrea, vómitos y convulsiones. En declaraciones a la Policía y a los médicos que atendieron a su hijo, la madre atribuyó la descompostura del nene a unas hamburguesas que éste había comido horas antes. También el padre del chico y cinco de sus hermanos presentaron síntomas de intoxicación, pero están fuera de peligro.
La muerte del chico es investigada por la Fiscalía N° 6 de Lomas de Zamora. Fuentes judiciales dijeron que la madre del nene declaró que las hamburguesas habían sido compradas en un hipermercado de Avellaneda. Se trataba, agregó, de una oferta que había en la parte de congelados y que cocinó en su propio hogar.
De la autopsia sólo surgió que el nene murió a causa de una “infección generalizada que le produjo un paro cardiorrespiratorio”, dijeron las fuentes consultadas. Se desconoce aún, sin embargo, cuál fue el agente que produjo esa infección. “Para determinarlo habrá que esperar que en el laboratorio judicial de La Plata se analicen las muestras de órganos y sangre que se tomaron del chico”, explicaron en los Tribunales de Lomas de Zamora.
De acuerdo con la madre, María Cristina Lanner, en la noche del jueves pasado su marido y seis de sus siete hijos comieron hamburguesas en su casa. Esa misma noche, los dos hijos mayores —Cristian, de 15 años, y Paola, de 11— tuvieron vómitos.
Al día siguiente también estaban descompuestos Luciano, de 4 años, Camila, de 10, Lourdes, de 3, Facundo, de 7, y el padre de los chicos, Ricardo Benítez. Los únicos que no se descompusieron fueron otro de sus hijos —se había ido a dormir antes de la cena— y la propia mujer. Ninguna de las fuentes consultadas ayer por Clarín supo precisar si la mujer había comido lo mismo que el resto de su familia.
El viernes a la noche Luciano tuvo convulsiones y fue llevado al hospital de Wilde. “La madre nos dijo que su hijo había comido hamburguesas y que había estado todo el día con diarrea”, informó a Clarín el jefe del Servicio de Emergencia del hospital de Wilde, Jorge Lekovic.
El médico dijo que el chico quedó en observación toda la noche y que a las 5 de la madrugada tuvo nuevamente convulsiones y diarrea. A las 7, el chico fue trasladado en una ambulancia a un instituto privado de Lomas de Zamora, donde debían realizarle una tomografía computada del cerebro para determinar el origen de las convulsiones. “El nene murió apenas ingresó a ese instituto. Tuvo un paro cardiorrespiratorio y los médicos no pudieron reanimarlo”, sostuvo el doctor Lekovic. Familiares del chico dieron a Clarín otra versión: “Murió en la ambulancia y después de tener dos paros”.
Tras la muerte de Luciano, sus padres llevaron al resto de sus hijos al hospital Garrahan. “Los chicos fueron evaluados y aunque se los encontró bien se les ordenó una serie de estudios. Después se retiraron a su casa”, dijeron en el Garrahan.
Luciano fue velado en la mañana de ayer en su casa, en la localidad de Wilde. A la tarde, fue enterrado en el cementerio de Avellaneda. Durante todo el entierro, el padre estuvo sostenido por dos personas. “Es que sigue muy débil y descompuesto”, dijeron allegados a la familia.
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