MURIÓ UN HINCHA DE 17 AÑOS QUE FUE A VER CHACARITA-DEFENSORES
En la tarde de ayer falleció Fernando Blanco, el hincha de Defensores de Belgrano de 17 años que estaba internado en estado de coma desde el sábado, luego de los incidentes ocurridos tras el partido con Chacarita en la cancha de Huracán. Tanto la familia como los hinchas y el presidente de Defensores de Belgrano, Marcelo Achile, responsabilizaron a la Policía por esta tragedia por su “indiscriminada represión”. El joven Blanco, un estudiante de las Escuelas Raggio, estuvo internado en principio en el Hospital Penna, pero luego fue trasladado a una clínica privada de Belgrano, ubicada sobre la calle Dragones, correspondiente a la obra social de su familia (OSECAC). Anoche, sus restos estaban en la morgue judicial, donde le efectuaron la autopsia. Hoy serán velados en Congreso 5252 y mañana recibirán sepultura.
Según la versión policial, fuertemente contrapuesta a los relatos de la gente de Defensores de Belgrano, Blanco “se arrojó” desde un camión de traslado de detenidos “en Uspallata 274”, a metros del hospital Muñiz, “cayó de espalda y golpeó su cabeza contra el pavimento”. Sin embargo, Achile le dijo a Clarín: “El chico murió como consecuencia de la paliza que recibió. Tenía golpes en todo su cuerpo. Por eso, el sábado dos policías de la Unidad de Traslado no salían de la Comisaría 28”. Anoche, fuentes de la Policía Federal consultadas por Clarín negaron la existencia de agentes detenidos.
Según trascendió, el padre de Fernando está reuniendo testigos para iniciarle acciones legales a la Policía Federal. “Nosotros vamos a acompañar a la familia en todo lo que quiera hacer. Que se hagan cargo los que le pegaron a la gente. Fue una represión desmedida contra chicos que no tenían nada que ver, que tuvieron que soportar 40 minutos dentro de la cancha con el equipo ya descendido y que luego fueron víctimas de un embudo donde la Policía le pegó a la gente en forma indiscriminada”, apuntó Achile, quien informó que hoy el club permanecerá “cerrado por duelo”. Una fuente del club aseguró anoche que “entre la gente, hay una bronca grande contra la Policía de la 28, que es la comisaría de Huracán, y la de la 35, que es la de la zona de Defensores y estuvo en el operativo”.
En los incidentes, ocurridos dentro y fuera de la cancha, se registraron 23 detenciones y hubo varios heridos, entre ellos 12 policías que debieron ser atendidos en el Hospital Churruca. De acuerdo con lo dicho por una alta fuente de la Comisaría 28, todo comenzó cuando en medio del tumulto le sustrajeron a un oficial su arma reglamentaria, que luego fue encontrada en uno de los baños del estadio.
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