MURIÓ UN NENE DE CUATRO AÑOS POR PICADURA DE ALACRÁN
Un niño de 4 años murió ayer y otro permanecía internado en grave estado en el hospital de niños Eva Perón, de Catamarca, por causa de picaduras de alacranes. No es la primera vez que este insecto provoca muertes en la Argentina. Su presencia es temida durante el verano especialmente en Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja y Catamarca.
“El problema es que ahora vemos más cantidad de casos y cada vez más complicados”, le comentó a Clarín Ricardo Seco, director asistencial de ese hospital catamarqueño. Según el médico, hay más cantidad porque la movilización de tierras para construir nuevos centros urbanos provoca que esos insectos migren hacia terrenos más poblados. Y los casos son más graves porque la variedad que se identificó en la zona es más letal. Se trata de la Titius Trivitatus, la más ponzoñosa.
A fines de la primavera, cuando el clima se hace más caluroso y húmedo, los alacranes se hacen más visibles y suelen atacar a los más chicos, que en su mayoría no tienen noción del peligro que encierran sus picaduras.
“Los signos de alacranismo se pueden ver enseguida: aparece un punto en donde el aguijón penetró, una zona enrojecida, dolor, y después puede notarse transpiración fría, lagrimeo, vómitos, estados nauseosos en general y, en algunos casos, complicaciones como arritmias o edemas de pulmón que pueden provocar la muerte. Existe un suero antialacrán pero hay casos en los que no resulta efectivo”, detalla.
Como medidas de prevención se aconsejan: desinfección, desmalezamiento, eliminación de residuos (los alacranes se alimentan de cucarachas), que los chicos no anden descalzos y que no jueguen junto a escombros o en espacios húmedos y oscuros.
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