MURIÓ UN OPERARIO AL CAER UNA ANTENA DE TELEFONÍA CELULAR
Viviana, como todos los días, subió a la terraza del edificio del que es encargada, en Santa Fe 1470, para dejar allí algunas cosas que usa para su limpieza.
Minutos después escuchó “un ruido ensordecedor, como de una explosión”, que provenía de los altos del edificio: se había desplomado una antena de telefonía de más de quince metros de altura y 1.500 kilos de peso sobre el techo del inmueble.
Al caer, la estructura de hierro dejó atrapado bajo su estructura a Augusto Dogoret, un operario de 25 años que estaba trabajando en ese momento en el desmantelamiento de la antena y que murió en un sanatorio céntrico, horas más tarde, como consecuencia del brusco accidente laboral que sufrió.
El joven fue rescatado por el cuerpo de Bomberos Zapadores y luego trasladado en ambulancia al Sanatorio Americano, donde los profesionales intentaron practicarle varias intervenciones a raíz de los politraumatismos que presentaba.
La de ayer fue la segunda caída de una antena de telefonía en Rosario que causa la muerte de una persona. El antecedente previo fue el del soporte ubicado en el Club Banco Nación, que por deficiencias en un tensor se derribó el 28 de noviembre de 2000.
Según la concejala Silvia Augsburguer, la antena, que había sido instalada en 1998 sobre la terraza del Apart Hotel Pringles, no contaba con habilitación municipal de ningún tipo ni con permisos judiciales excepcionales que permitieran su instalación. Pertenecía a la empresa Movicom, que justamente había ordenado su desmantelamiento, tarea que estaba realizando Dogoret, el joven que murió a raíz de la caída de la torre.
“Fue un milagro que no haya más que un muerto, porque si había en ese momento gente en la terraza del edificio tendiendo ropa, se morían todos”, agregó la encargada del edificio, Viviana, todavía shockeada por el accidente que le tocó presenciar.
Según informó la edila socialista Silvia Augsburguer, quien viene trabajando para que se logre el desmantelamiento de todas las antenas de la ciudad que no están habilitadas, ésta tampoco contaba con permiso de la Intendencia. “No sólo eso sino que tampoco tenía recurso de amparo ya que hay otras que tienen un amparo judicial; pero ésta ni eso. Igual, tengo entendido que Movicom la estaba desmantelando justamente cuando ocurrió este accidente”, indicó Augsburguer.
Por el contrario, según fuentes de la empresa de telefonía, que ayer emitió un comunicado de prensa sobre el accidente del trabajador que, en rigor, era empleado de una subcontratista, la antena sí tenía la habilitación correspondiente de la Municipalidad.
El obrero que murió trabajaba para la empresa Setel SA, que es contratista de Movicom y estaba acompañado por otro operario que tras la caída de su compañero sufrió una crisis nerviosa y debió ser trasladado en la misma ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies). Setel tenía a su cargo el desmonte de la antena, tarea que según Movicom comenzó hace dos meses de común acuerdo con la Municipalidad. Desde esa época estaba fuera de funcionamiento.
Las razones por las que se produjo el desmoronamiento de la antena deberán ser investigadas judicialmente aunque la primera versión indicaba que “se cortó un tensor” de los tres que sostenían la estructura sobre el edificio del apart hotel céntrico.
El oficial Mariano Gobi, del Comando Radioeléctrico de la Policía rosarina, que intervino en el operativo de rescate, explicó que “se labró un acta del operativo con el relato cronológico de lo sucedido y se recolectaron testimonios de vecinos y testigos que luego serán elevados al juez”.
De todas formas, los agentes policiales daban por sentado que habrá que realizar nuevas pericias para esclarecer los motivos reales de la caída de la antena.
Hace más de un mes, la Intendencia desconectó tres antenas de telefonía móvil de las que funcionan en la ciudad sin habilitación, ya que salieron las órdenes judiciales necesarias para realizar los procedimientos pero está claro que “la Justicia actúa con lentitud en ese tema”, indicó Augsburguer.
En los próximos días, saldrán dos nuevas sentencias de clausura para otras tantas antenas instaladas sin el correspondiente permiso municipal, según explicó Augsburguer, aunque aún el número de las que funcionan irregularmente es muy alto: apenas tres antenas de las 120 que existen, tiene sus papeles en regla.
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