MUY POCOS BARES Y RESTAURANTES RESPETAN LA ORDENANZA ANTITABACO
“La mayoría de la gente no respeta en Rosario las ordenanzas que prohíben fumar en los espacios cerrados. Basta ir a un bar o a un restaurante para comprobarlo: pocos se toman el trabajo de dividir las áreas de fumadores y no fumadores. Y muchos más son los que ni siquiera colocan el cartel con la norma”. El análisis pertenece a la presidenta de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer de Rosario (Lalcec), Isabel Amuchástegui. Con ella coincidieron profesionales de la salud y también el concejal radical Jorge Boasso, autor de la norma Nº6.631, de 1998, que impide el consumo de tabaco en espacios cerrados de ingreso público de menos de 40 metros cuadrados y lo restringe al 30 por ciento cuando superan esa dimensión. “Un estudio de la Universidad de Oxford demostró que los fumadores mueren diez años antes. El municipio hace seis años que no aplica la ordenanza, por lo tanto es responsable de la salud de los ciudadanos que fuman”, aseveró Boasso.
El debate se disparó ayer cuando el municipio hizo pública su decisión de lanzar el Plan de Prevención del Tabaquismo. Una iniciativa que el intendente Miguel Lifschitz presentará oficialmente hoy en el Palacio de los Leones, y que será coordinada por la Secretaría de Salud Pública.
La Capital recorrió ayer varios bares, restaurantes y parrillas del centro y el macrocentro, y comprobó que no es errado lo que sostiene la titular de Lalcec. De diez bares, sólo dos muestran el cartel que dice “Sector Fumadores. Ordenanza municipal Nº 6.631”. Claro que la división de este sector con el de no fumadores es de menos de un metro de distancia: apenas lo que separa a una mesa de otra.
“La protección real que ofrece la norma es exigua -sostuvo el cardiólogo Carlos Lorente-. Es como establecer en un natatorio público que de acá para allá se puede orinar y de acá para allá no”.
Lorente, quien realiza tratamientos para dejar de fumar para unas 30 personas por mes desde hace cuatro años, coincidió con las apreciaciones de Amuchástegui, pero fue más allá. “No sólo se fuma en lugares cerrados, colectivos, remises y taxis, sino que un 23 por ciento de los médicos, quienes deberían ayudar a que la gente deje este hábito que perjudica tanto la salud, fuma”, remarcó el especialista.
Desde la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la titular de la cátedra de Esmatología-Medicina, Livia Escovich, también sentó posición. La profesional, que dirige desde el 94 las Campañas de Detección Precoz del Cáncer Bucal, sostuvo que el tabaquismo es el gran enemigo de los tumores malignos en la boca.
Y a tal punto no se cumplen para ella las normas municipales contra el tabaquismo, que invitó a constatarlo en el ámbito de la salud. “Si se visita cualquier sanatorio u hospital se puede comprobar que la gente fuma en cualquier lugar y sin problemas”, remarcó.
Muertes por tabaquismo
“Cada año 30 mil personas en Argentina mueren a causa del tabaquismo”. La cifra fue ratificada ayer por el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, quien avaló así un estudio realizado en Gran Bretaña a lo largo de 50 años, que determinó que los fumadores viven diez años menos que quienes no consumen tabaco.
Los resultados del estudio se hicieron anteayer públicos cuando el municipio dio a conocer que reforzaría las medidas para conseguir que se cumplan las ordenanzas que prohíben o restringen el consumo de tabaco en lugares como restaurantes, bares, boliches, oficinas municipales y el transporte público de pasajeros. La iniciativa también prevé la creación de espacios terapéuticos de ayuda al fumador.
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