NACE UN SUEÑO EN SANTA ROSA DE LIMA
Esta mañana, vecinos de Santa Rosa de Lima presentaron un proyecto que vienen gestando desde hace varios meses.
En las instalaciones del CIAME, ubicado en la intersección de las calles Mendoza y Lamadrid, dieron a conocer la creación de la Liga Barrial de Ajedrez, que tendrá como objetivo primordial enseñar el juego ciencia a los chicos del siempre postergado cordón oeste de la ciudad.
“Hace mucho tiempo que personas e instituciones de la comunidad vienen buscando paliar la situación de los desposeídos. Nosotros nos contamos entre ellos y creemos que nuestra escuela, cuya actividad principal será el aprendizaje del ajedrez, destinados a niños, adolescentes y ancianos, aportará un grano de arena, hasta que encontremos, entre todos, soluciones definitivas”, aseguran.
La propuesta surge a partir de la experiencia de Atahualpa Larrea, el pequeño de siete años que comenzó a jugar al ajedrez en medio de la tragedia hídrica, y hoy, dos años y medio después, tiene una destacada actuación.
Sus padres, Juan y Marcela, junto con un importante grupo de vecinos del barrio, entre los que se encuentra el Padre Axel, quien se sumará a la iniciativa con su escuelita de fútbol, son los gestores de este emprendimiento.
Más allá del ajedrez, la idea es que la Liga cuente también con computadoras para enseñar a los chicos los conocimientos básicos acerca de Internet y algunos programas fundamentales, como Word y Excel.
Además, están empezando a armar una biblioteca, por lo que cualquier persona o local comercial que esté en condiciones de donar libros, puede acercarse al CIAME o comunicarse al 155-042 440.
La Subsecretaría de Deportes de la provincia, a cargo de Diego Degano, se hizo cargo de comprar los primeros 30 tableros y también de los dos profesores de ajedrez que trabajarán con los chicos.
PROYECTO
La Liga Barrial de Ajedrez contará con un primer nivel, donde no sólo adquirirán conocimientos prácticos y teóricos relacionados con el ajedrez, sino que a través de una labor pedagógica “intentaremos el desarrollo de actitudes de aceptación, de autocrítica, de autovaloración, logrando el pensamiento crítico, hábitos de estudio, de tácticas y estrategias”.
En el segundo nivel, participarán niños y adolescentes con una trayectoria desarrollada dentro de la disciplina, que por causas económicas no tengan acceso a buenos profesores o a participar en torneos que los posiciones en un nivel competitivo.
En el tercer nivel integrarán a personas de la tercera edad, no sólo en una actividad concreta de aprendizaje o de enseñanza; sino en una interacción con los niños.
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