"NADA JUSTIFICA UNA BAJA DEL PRECIO DE LA LECHE"
El productor Gustavo Colombero, presidente de la Federación de Centros Tamberos de Santa Fe (Fecet) aseguró que “no hay elementos que justifiquen una baja del precio” de la leche a los tambos.
El dirigente respondió de esa manera a las declaraciones realizadas por el empresario Alfredo Curiotti, titular de la firma Suc. de Alfredo Williner, quien anticipó que en los próximos meses de producirá un ajuste del orden del 10 por ciento en el valor de la materia prima.
“No hay elementos que justifiquen una baja del precio” dijo Colombero y aseguró que si se produce la baja se muchos productores se verían obligados a dejar la actividad.
En diálogo con CASTELLANOS el presidente de Fecet aseguró que existen “datos groseros de la realidad” que refutan los argumentos de Curiotti. “Por un lado, en las góndolas del supermercado no se ve que hayan bajado los precios. Por otro lado los precios internacionales siguen siendo buenos y muy competitivos y sentimos decir desde el Gobierno que hay una reactivación y si esa reactivación existe va al consumo y se supone que también favorece la venta de lácteos. Estos son elementos que muestran claramente que la baja del precio no tiene justificativo”.
– ¿A qué adjudican entonces el ajuste que anunció Curiotti?, consultó CASTELLANOS.
– No sé realmente cuál es la estrategia de la industria. Ellos dicen que el mercado marca esta tendencia, dicen que sobra leche. Por el contrario, nosotros notamos que como están las cosas y con la fuerte competencia que plantea la soja, como mínimo los precios deberían mantenerse. Incluso a esta altura del año deberían producirse aumentos, porque si la baja se produce ahora qué podemos esperar para la primavera cuando haya un poco más de leche.
Esto es lamentable y pone en una situación muy comprometida a la producción, porque debido a las cosas que en el sector no se terminan de aclarar, la gente se cansa. Estamos ante un manoseo persistente por parte de la industria que no conduce a nada positivo. Esto es lamentable porque entendíamos que habíamos empezado un año tranquilo con cierta predisposición al menos por una buena parte de la industria, la producción y el Gobierno en tratar de cerrar las cosas que se negociaron en San Francisco. Ahora, de manera completamente inoportuna aparece esto que embarra la cancha. Desde la producción este anuncio de baja realmente molesta, más allá de que después puedan justificar o no las subas o las bajas, las cosas se siguen haciendo de manera inoportuna.
En mi caso particular, todavía no conozco el precio de abril y ya comenzamos mayo. La leche de abril ya está entregada y todavía no sé cuánto me van a pagar, o sea que seguimos con las viejas prácticas.
– Los industriales y el gobierno nacional firmaron un acta en el que las empresas se comprometían a anunciar el precio con anticipación. ¿En qué quedó ese compromiso?
– Ya se ve en lo que quedó: en nada. Las cosas siguen siendo igual que antes, los productores entregan la leche y no saben cuánto les van a pagar. En mi caso se trata de una empresa de la cual no tengo que quejarme ni por el precio ni por los pagos, pero estamos en mayo y aún no sé cuánto me pagarán por la leche de abril.
– ¿Cómo se resuelve esto?
– Todas estas cosas se van a terminar si logramos armar un sistema previsible, serio en el que haya compromiso de cada una de las partes de hacer las cosas que les corresponden. Y que de una vez por todas el Estado, que históricamente estuvo ausente, se ponga los pantalones largos y digan “hasta acá llegamos, los puntos en que no se pongan de acuerdo los vamos a laudar o lo vamos a establecer de manera equitativa”. Mientras esto no ocurra seguiremos en la misma historia conocida de muchos años que llevó a la lechería de 16.000 productores en la provincia a 4.000 y de entre 50 mil productores en el país a 12 ó 13 mil. Ni siquiera tenemos una estadística seria que nos permita saber cuántos productores somos y cuánto producimos. Este es el país de las cosas a medias.
– ¿Tratarán este tema en el seno de las entidades de la producción?
– Nosotros estamos trabajando fundamentalmente desde enero en reforzar la organización de los productores. Esto está muy adelantado, en la etapa estatutaria, no solamente a nivel de las provincias sino a nivel nacional. Este anuncio de la baja del precio cae como un balde de agua fría y obviamente lo vamos a analizar. El jueves (por mañana) tenemos una reunión en San Francisco aprovechando el marco de Mercoláctea y entre otros temas seguramente vamos a considerar esto. Igualmente creo que hay que focalizar la acción en concretar los puntos fundamentales que fueron semiacordados en San Francisco y después poner en práctica las dos cuestiones más importantes que como lo son el mecanismo permanente de fijación de precios y el mecanismo de gestión, administración o control de la oferta, como quieran llamarlo. No podemos permitir que esto siga en un marco de libertad total donde siempre hay dos partes perjudicadas que son el productor y el consumidor.
– ¿Tomarán alguna medida ante la baja del precio?
– Seguramente daremos alguna respuesta a esto. Pasa que el mensaje de las industrias es contradictorio: algunas empresas han anunciado la baja, otras dicen que mantienen el precio y otras directamente dicen que no hay ningún elemento que les indique que tengan que bajar el precio. Incluso hay algunas empresas que están requiriendo mayor cantidad de leche y que han mejorado sus precios.
– Curiotti dijo que 40 ó 42 centavos es un precio sustentable para el productor. ¿Es así?
– Con los números tirados sobre la mesa y cuando veo que dicen que con 40 ó 42 centavos un tambo es rentable, debo decir que esos números no le cierran de ninguna manera al grueso de los productores. Producir leche hoy cuesta mucho dinero, el tambo no tuvo la recuperación que tuvieron otras actividades del agro, la competencia de la soja es cada vez más fuerte y aumentaron los arrendamientos. Sabemos que los industriales no tienen la culpa de ese contexto pero creo que en el paquete hay que poner todos estos elementos y después pensar si se puede producir con 40 ó 42 centavos. Evidentemente no.
– ¿Qué puede pasar con el sector lechero si efectivamente se llega a ese precio?
– Si llegamos a esos valores vamos a volver a las problemáticas pasadas en que se hablaba de importar leche. En su momento logramos superar esa tormenta y parece que ahora la están creando otra vez. En algún momento alguien va a tener que decir basta; o la producción corta esto o el Gobierno va a tener que intervenir para crear un sistema equitativo, justo, que me permita producir en paz, y que tanto los industriales como los comerciantes ganen su parte. El sistema le tiene que cerrar a todos porque si no alguien hace plata y la mayoría pierde. Si no veamos las inversiones importantes que están realizando algunas empresas.
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