NADIE SABE BIEN CÓMO APLICAR LA LEY ANTITABACO
Excepto que el dueño de algún bar esté dispuesto a llamar a la policía para que le haga apagar el pucho a un cliente, en principio la ya vigente ley antitabaco no tendrá sanciones en la práctica. Después de la consulta entre los desorientados funcionarios del Ministerio de Salud con los municipios de Rosario y Santa Fe, la intendencia local convocó a la Cámara de Empresarios Hoteleros Gastronómicos para acordar un mecanismo que permita cumplir con el espíritu de la ley sin generar conflictos.
El encuentro se hará el martes a las 9 en la subsecretaría de Gobierno de la ciudad. Y según la información que pudo recoger este diario, empresarios y gobierno de la ciudad buscarán avanzar en una tarea educativa y superadora de las actuales ordenanzas sobre el tema.
Fernando Asegurado, subsecretario de Gobierno, explicó que “nos parece mejor idea antes que hacer una multa y alimentar conflictos en lugares públicos que en caso de que el cliente de un bar o restaurante encienda un cigarrillo se acerque alguien del local y le entregue un folleto con toda la información de los cursos para dejar de fumar y en todo caso lo invite a apagar el cigarrillo”.
Para empresarios y funcionarios locales el camino para avanzar en la ley antitabaco es progresivo y no abrupto. Una de las decisiones que se adoptarán el martes es renovar toda la cartelería que hoy se puede observar en los locales comerciales del ramo y refiere a la división entre los sectores de fumadores y no fumadores.
Esa cartelería, de uso obligatorio, surgió de la ordenanza local que hasta el lunes pasado era la única normativa vigente en la materia.
Con la llegada de la ley antitabaco, las cosas cambian y por eso el mensaje a transmitir en la cartelería será más afín al espíritu de la ley.
A lo largo de 2005 unos 3 mil rosarinos se anotaron en los cursos para dejar de fumar de la Secretaría de Salud Pública municipal y en la Intendencia estiman que a partir de la entrada en vigencia de la ley antitabaco serán más aún los que entiendan que llegó el momento de hacer el esfuerzo y concurrir en busca de ayuda para dejar el cigarrillo.
En los últimos días, funcionarios del Ministerio de Salud estuvieron sondeando a sus pares de las municipalidades de Santa Fe y Rosario para ver de qué manera podían aportar a la aplicación de las sanciones previstas en la ley antitabaco y su posterior reglamentación.
De hacerlo la provincia debería recurrir a la policía para intervenir en el momento y dar posterior participación a la Justicia de Faltas. Como a todas luces parece y es desmedido abordar el tema de esa forma, se pensó en los cuerpos de inspectores municipales que entre otros aspectos tienen la tarea de vigilar las condiciones de salubridad, bromatológicas y de habilitación de locales comerciales cerrados donde la ley prohíbe fumar.
Empresarios, comerciantes y autoridades municipales prefieren evitar la instancia de labrar actas de infracción y bucear en el menos espectacular pero tal vez más conciliador camino de la invitación a dejar de fumar.
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