NALBANDIAN: "LA COPA DAVIS ES UNA DEUDA QUE TENGO CONMIGO"
No es una temporada más para David Nalbandian. En un principio, eran muchos los objetivos que se había pautado para 2004, pero las lesiones aparecieron en momentos clave para empañar un año, en el que, además, se dio el gusto de llegar a dos finales de Masters Series (Roma y Madrid) y la semifinal en el histórico Roland Garros con sabor argentino, cayendo nada menos que ante el campeón, Gastón Gaudio.
Después de su paso por la capital de España y tomar la decisión de no jugar en París, el cordobés, que el 1° de enero cumplirá 23 años, se fue de vacaciones en Perth, donde presenció el Rally de Australia, y a las islas Fidji. Pero ya no hay tiempo para recordar los días de relax. Es que apenas puso un pie en la Argentina, el cordobés, 9° en la Carrera de los Campeones y del Ranking de Acceso, empezó a realizar una serie de tests y análisis, previos a una pretemporada de seis semanas -comienza el lunes- en la que intentará cambiar la suerte después de un año en el que las lesiones tuvieron más protagonismo que sus certeros contraataques.
-A fines del año pasado, dijiste que estabas para N° 1; hoy seguís siendo top-ten, un puesto más abajo que el que conseguiste en 2003…
-Se tiene que analizar desde dos puntos diferentes. El primero es que yo esperaba terminar un poco mejor, pero más allá de eso, estuve lesionado la mitad del año y eso fue lo que no me gustó de este año: jugué poco, me perdí 6 o 7 torneos grandes y eso es muy molesto. Por ese lado, todo mal. Otro análisis, en cambio, es el lado bueno: habiendo jugado tan poco, haber peleado hasta el último día por entrar en el Masters es muy meritorio. Y eso no lo puedo dejar de lado. Hay dos balances diferentes.
-¿Es bueno o es malo, entonces, el año para vos?
-Regular. Yo creo que puedo rendir mucho más.
-¿Qué es lo que debés hacer para trepar un poco más?
-Ponerme a trabajar, que es lo que estoy haciendo desde esta semana , junto con los exámenes físicos, para ver dónde estuvieron los errores y en qué debo mejorar para encarar el año que viene con todo solucionado.
-¿Cuáles son las metas para 2005?
-Obviamente, las mismas que tenía para este año. Estar peleando bien arriba, uno, dos o tres; ganar un Grand Slam, que es algo que me da vuelta siempre y la Copa Davis, aún cuando nos haya tocado un sorteo complicado, somos candidatos siempre.
-¿Es más fácil encarar un Grand Slam después de lo que hizo Gaudio? Digo, sabiendo que ya se rompió el estigma de ser el primero en ganar uno después de Vilas.
-No, para nada. Yo tengo una final y dos semifinales de Grand Slam. A mí no me influye el tema que haya un argentino que lo haya ganado. No tengo ningún tipo de presión.
-¿Cómo ves la Copa Davis?
-República Checa es un buen partido para nosotros porque creo que tenemos un gran equipo para jugar como local; Australia, en la segunda rueda es difícil, complicada porque la Argentina no es especialista en pasto. Si bien yo puedo jugar bien en esa superficie, la Davis es un equipo…
-Pero está Cañas, que también se desenvuelve bien en césped…
-Sí, está Guillermo, es verdad, nos hace falta un dobles para jugar contra el de ellos. Hay que ver qué es lo que decide en su momento el capitán, a quién designa. Todavía falta. Vayamos primero a la serie con los checos y después vemos qué puede suceder con los australianos.
-El hecho de tener cuatro jugadores entre los 11 mejores del mundo, ¿no le facilita la tarea a la Argentina? En sí, nuestro país en los números es el más poderoso.
-Sí…, pero si vamos al pasto no es lo mismo. Mark Philippoussis, por más que se encuentre en el N° 140 del ranking, sigue siendo peligroso en césped. Muy duro. El ranking en la Copa Davis no tiene mucho que ver. Hewitt es durísimo, el dobles de ellos es muy bueno. Por más que nosotros tengamos un gran nivel individual, a la hora de jugarles será muy difícil, pero no imposible.
-¿Sentís que tenés alguna deuda pendiente con la gente por no haber jugado la Copa Davis?
-La Copa Davis es una deuda que tengo conmigo, el que no la jugó fui yo; el que más la quiere jugar y el que más la quiere ganar soy yo. Y el perjudicado también soy yo. No estuve porque me lesioné; nunca dije que no, siempre dí todo mi apoyo. La primera vez me llamaron para jugar un doble, solamente, y estaba N° 12 del mundo. No dije nada y fui a Rusia. Particularmente, la Copa Davis en cuanto a calendario no cae en el mejor momento y creo que todos los jugadores para jugarla hacen un gran esfuerzo y muchas veces la gente eso no lo ve, no lo tiene en cuenta. Todas las veces que no jugué la Copa Davis, después no participé en los siguientes seis certámenes del circuito. No es que a la semana siguiente estaba compitiendo. No pude y por mi parte estoy tranquilo.
-Acerca del calendario. ¿Cuándo un jugador de tu categoría diseña la temporada, qué es lo más importante: el circuito o la Copa Davis?
-Es difícil, porque nunca sabés como vas a salir en la Copa Davis. Si perdés en la primera rueda, hay lugar para más torneos; si jugás la final, se te complica la participación en el tour, hay que acortar el calendario. Yo, personalmente, armo el año como si tuviera que jugar la Copa Davis y si nos eliminan, en esas semanas me voy a descansar.
-Hablaste con Mancini (el capitán) sobre los planes para el año próximo…
-Sí, en los Juegos, en Atenas, y dos veces más. Por ahora no hablamos de equipo, simplemente cosas de los dos, pero sin importancia.
-Nombraste a Atenas. Hoy, después de la controversia que generó alrededor de tu participación, ¿qué pensás?
-Lo mismo que hablamos en el US Open, lo veo igual: me desgarré un día antes, nadie podía reemplazarme, intenté llegar, no pude…
-¿Y por qué te quedaste?
-Porque estaban todos los médicos y los kinesiólogos ahí y sentí que era el mejor lugar para rehabilitarme para después ir a los Estados Unidos a jugar el US Open, pero evidentemente no llegué bien a ese torneo.
-Visto y considerando el tema de las lesiones, Guillermo Coria, por ejemplo, tiene pensado pasar una buena parte del año en el exterior. En su momento, lo hicieron Guillermo Vilas, José Luis Clerc y Gabriela Sabatini. ¿Vos también pensás en hacer algo similar?
-Ya viví gran parte del año en el exterior. Mientras me lesioné también estuve afuera, salvo después de la Copa Davis con Marruecos. Después, siempre me quedé afuera. Es mejor estar allá que volver tanto acá. Pero, cada uno es como es y a mí eso me hace bien.
-¿Es un estigma llevar más de dos temporadas sin ganar títulos?
-No, no lo veo así. Cada torneo tiene sus cosas internas, que nadie las sabe. Cada semana tiene sus secretos y sus cosas.
-¿Te quedaste con bronca por no haber entrado en el Masters?
-Como gustarme, hubiera querido estar en Houston, pero por otro lado, si hubiese entrado, habría jugado a medias porque estaba mal de la rodilla. Además no hubiese tenido tiempo para hacer una buena pretemporada y tomarme un descanso. Me habría encantado, pero al no haber entrado, aprovecho el tiempo para entrenarme. Mirá que quiero terminar entre los primeros, ganar un torneo de Grand Slam y hacer un buen papel en la Davis.
-¿Le temés a algún jugador?
-A nadie, se puede con cualquiera…
-¿A Roger Federer tampoco?
-Cinco a dos le gano en el historial, ¡qué miedo le voy a tener…!
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